viernes, 3 de mayo de 2019

Apartadero de Portillo - Valladolid



Poco difiere esta ruina de otros apartaderos de la línea, aunque el impresionante entorno en el que se encuentra la hace muy especial.
El interior, en el que sorprendentemente se conserva la cocina de carbón y el calderín, está tan deteriorado como el exterior.
En pie, por poco tiempo, también está la casilla de los servicios.

Esperando al tren 



sábado, 27 de abril de 2019

Plágaro - Burgos



Los tres últimos vecinos de la pequeña localidad de Plágaro abandonaron sus casas en el año 1971. El pueblo quedó abocado definitivamente al silencio y la vegetación comenzó a invadir sus calles y casas. El alcalde del Valle de Tobalina, Rafael González Mediavilla, cree que este enclave privilegiado ubicado a los pies de la Sierra de Árcena, dentro del espacio natural de Montes Obarenes, aún tiene una oportunidad, la de convertirse en un «complejo turístico enfocado al disfrute de la naturaleza, la caza y la pesca y en un innovador concepto de parador de turismo» gracias a los fondos del Plan Garoña.
Para conseguirlo, presentará su idea ante el Ministerio de Política Territorial antes de que se celebre el próximo Consejo de Dinamización del entorno de Garoña. En el Ayuntamiento del Valle de Tobalina se trabaja a diario en dar forma a las ideas que buscan promover el desarrollo económico del municipio y amortiguar así las consecuencias que acarreará el cierre de la central nuclear. González Mediavilla insiste en que «lo idóneo y lo que seguimos defendiendo es que Garoña continúe funcionando hasta 2019 y así los proyectos se vayan ejecutando con tiempo suficiente».
Sea como sea, el alcalde tobalinés peleará por este nuevo candidato a albergar el parador de turismo, ubicado en el entorno más cercano a la planta, porque «la zona que creo que merece más el parador es el Valle de Tobalina y, además, es una idea original». En Plágaro quedan en pie la iglesia de San Pedro Apóstol (S.XIII) con restos de pinturas góticas, una magnífica Casa Rectoral construida por el clérigo Vicente Sebastián de Herrán en 1741 y restos de unas pocas edificaciones, que en el año 1752 llegaron a sumar un total de dieciséis.
El pueblo conserva el sabor de antaño, al carecer de calles asfaltadas, aunque cuenta con dos accesos adecuados por carretera. Plágaro siempre fue una población muy pequeña y, según los datos recabados por Elías Rubio en el libro Burgos. Los pueblos del silencio, solo contaba con 71 habitantes en el año 1940. Si los planes del Consistorio tobalinés dan resultado, aún puede recuperar el aliento vital y convertirse en un espacio turístico singular.
Previa compra de las edificaciones, dado «que no habría problema para adquirirlas», a juicio de González Mediavilla, la idea es recuperar y restaurar todas las casas, conservando en la medida de lo posible los rasgos de la arquitectura tradicional castellana, y transformarlas en alojamientos. Mientras, las instalaciones comunes para los huéspedes, como el restaurante o la recepción, se propone ubicarlas en los espacios más singulares, como la Casa Rectoral o la iglesia de San Pedro Apóstol.
González Mediavilla pretende «crear un gran coto de caza alrededor de Plágaro» y ofrece las 13.000 hectáreas de terreno que el Valle de Tobalina ya tiene acotadas para la práctica de la caza». Él y su equipo venden Plágaro como un posible «complejo cinegético que permitirá a sus clientes, no solo pasar unos días practicando los deportes de la caza y la pesca, sino también todo tipo de actividades pensadas para un turismo familiar, como visitar los pueblos y lugares turísticos de interés del entorno». «Muchos turistas europeos viajan en busca de practicar este deporte o hobby y aquí tenemos mucha caza que ofrecer», añade el alcalde tobalinés.


Pueblos abandonados o despoblados 

Pinyeres - Tarragona


Pinyeres era y es una preciosa localidad, aunque el aislamiento de la misma hacia muy complicada la vida ahí, lo que provocó que muchos habitantes emigraran.
A partir de los años 70 y durante unos años, Pinyeres daba cobijo a aquellos que iban a cazar por esas zonas. Hoy en día, los descendientes de Pinyeres se reúnen el último domingo de agosto a celebrar el día de su fiesta.

Sensación rural

Muro de Bellos - Huesca


Enclavado en el Pirineo aragonés, en el municipio de Puertolas, se encuentra Muro de Bellos, un bonito pueblo de casas concéntricas colocadas estratégicamente para la defensa del pueblo.
La razón del abandono de este pueblo, con su bonita plaza e iglesia, es como en muchos otros pueblos la emigración de sus habitantes a ciudades o pueblos más grandes en busca de otro estilo de vida. No obstante, en este pueblo quedaron dos personas hasta 2002. Hoy en día es increíble pasear por sus calles, pero más si cabe las vistas que podemos observar desde Muro de Bellos.

Sensación rural

viernes, 26 de abril de 2019

Polituara - Huesca

La construcción del Embalse de Búbal en 1971,  a dos kilómetros de Polituara, supuso la expropiación de sus casas y la modificación del histórico trazado del camino junto al río Gállego. El despoblamiento del caserío, abandonado en el fondo del valle y a la sombra de la presa, lo sumió en la ruina absoluta que hoy presenta.

(Pueblos abandonados o despoblados)

Apartadero de Pinar Grande - Soria

La categoría de esta terminal de carga variaba en función de la cantidad de mercancías expedidas. Originalmente clasificada como apartadero, fue considerada en diferentes ocasiones como estación, se llegó a degradar a apeadero y terminó sus días de uso tal y como empezó.
Las instalaciones a mayor altitud de la línea (1163 metros) se destinaban al tráfico maderero y no al servicio de pasajeros pero la estación contaba con el edificio de viajeros típico de la línea, ya que los empleados solían utilizar el tren para acudir al trabajo.
El muelle era descubierto y contaba con una gran grúa que cargaba los vagones con los troncos procedentes del inmenso pinar que le daba nombre.
Además existía una báscula para vagones y un gran edificio auxiliar, posiblemente administrativo.
El estado general es lamentable, siendo en esta ocasión únicamente responsables los elementos meteorológicos. 
Para cualquier aficionado al ferrocarril resulta doloroso ver estas palancas de la caseta de enclavamientos totalmente oxidadas. Una lástima.
Un total de cinco vías servían a la terminal: la general, la de sobrepaso, dos terminadas en topera y una para el muelle de carga.

Esperando al tren 

Panificadora de Pontevedra - Vigo

Esta antigua fábrica de productos como pan y harina recorta el horizonte de Vigo desde 1924. Estuvo operativa desde entonces hasta 1980, cuando la quiebra de la empresa propietaria provocó su cierre. Al borde de la demolición durante muchos años (en 1988 los propietarios firmaron un convenio con el Ayuntamiento de Vigo para demoler la fábrica y reedificar la parcela), finalmente logró salvarse por temas legales y por un fuerte movimiento social que identifica el especial edificio como patrimonio de la ciudad. 
Continúa abandonada, pero ya con un plan de futuro: su rehabilitación salió a concurso y fue adjudicada el año pasado. Sera una biblioteca, centro cultural, coworking y muchas cosas más.