jueves, 25 de abril de 2019

Estación fantasma de Chamberí - Madrid

Entrar en el vestíbulo de esta estación es como cambiar de época completamente y transportarte al Madrid de los años 50. 
La antigua estación de Chamberí pertenece a la primera Línea de Metro inaugurada en Madrid en 1919. A principios de los 60, la Compañía Metropolitana decidió aumentar la longitud de sus trenes y ante la imposibilidad de alargar la estación, la clausuró en 1966. 
Esta estación se encuentra en la Plaza de Chamberí.  Consulta los horarios de visita.

(El Mundo)

jueves, 18 de abril de 2019

Más del Labrador - Matarraña

En plena comarca del Matarraña, en Teruel, se encuentra Mas del Labrador, el cual tuvo una gran importancia en sus años, llegando incluso a tener una cárcel propia.
Con la Guerra Civil, Mas del Labrador fue el foco de muchos combates, lo que le perjudico bastante y ya en los años 40 casi ningún vecino quería volver a vivir allí. A partir de aquí, ya será en los años 60 cuando definitivamente queda abandonado. Hoy en día, se pueden visitar sus ruinas.

Sensación rural

Peña - Navarra

Enclavado en una colina, en donde las casas en ruinas parecen que van a caer rodando por la ladera encontramos a este enigmático pueblo de Navarra: Peña.
Esta villa se encontraba bajo propiedad de una familia, quienes arrendaban las casas a los vecinos. A lo largo del tiempo, con la finalización de esos arrendamientos y con la emigración en busca de mejores condiciones de vida, los habitantes de Peña desalojaron el pueblo hasta quedar abandonado. Cuentan los antiguos lugareños que un día se estrelló un avión de la Segunda Guerra Mundial, y que su piloto fue enterrado en Peña.

(Sensación rural)

Central Nuclear de Lemóniz - Vizcaya

Está sin estrenar. La central nuclear no llegó nunca a funcionar debido a una moratoria nuclear que paralizó las obras en 1984 y así está desde entonces, pero esto no significa que no sea un lugar de importancia histórica: ETA atentó varias veces en la central, lo que costó la vida a cinco personas. Está abandonada desde la moratoria, a la espera de ver qué se hace con los enormes edificios.

domingo, 7 de abril de 2019

Peñalcázar - Soria

Peñalcázar está situado en lo alto de una meseta de difícil acceso, posee una muralla semiderruida levantada en el borde de la roca que la rodea.
Al parecer Peñalcázar fue abandonado definitivamente en la década de los años 60. 
La dureza de su clima, (muy extremo en invierno) y sin agua  potable, (los vecinos tenían que bajar a por agua a la fuente cercana) hicieron que se despoblara.
En general el pueblo está semiderruido a excepción de algunas casas y la iglesia que aún conserva sus fachadas y el campanario aunque sin campanas que como en la mayoría de pueblos abandonados han sido expoliadas.
También se pueden ver los restos de un aljibe donde se recogían las aguas de lluvia para ser aprovechadas. 

Júnez - Zaragoza


Enclavado a 550 metros de altitud en las Cinco Villas, se encuentra este precioso pueblo abandonado, donde a día de hoy se mantienen las casas casi intactas. Hablamos de Júnez.
La vida era muy dura en Júnez debido a su aislamiento, por ello sus habitantes decidieron emigrar a las localidades más cercanas, dejando abandonado así al pueblo.

Sensación rural

Ainielle - Huesca

Sería simplemente un pueblo más de los muchos que han ido quedando abandonados en el Pirineo aragonés, pero su suerte cambió en 1988, cuando Julio Llamazares lo convirtió en protagonista de su novela «La lluvia amarilla». El libro, triste, descorazonador y maravilloso, es el monólogo interior del último habitante de Ainielle. Nos cuenta cómo la gente se fue yendo poco a poco, cómo los últimos vecinos dijeron adiós y cómo, tras la muerte de su mujer, se convirtió en el habitante del pueblo. 
Desde la publicación del libro, Ainielle, deshabitado desde 1970, es una especie de lugar de peregrinación. Puedes ir por tu cuenta o participar en la Senda amarilla, una marcha senderista anual de Oliván a Ainielle.

Matador Network