Mostrando entradas con la etiqueta Guadalajara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guadalajara. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Torronteras - La Alcarria


Enclavado en La Alcarria, en abruptos y montañosos parajes de la Sierra de La Solana, tiene una altitud cercana a los 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Linda con Villaescusa de Palositos, Hontanillas, Pareja, Casasana y Escamilla, al que hoy está anexionado mediante Decreto Ley de 6 de abril de 1968.

En el año 1834 dejó de pertenecer a la provincia de Cuenca y, junto con estos veinticuatro pueblos, Alique, Arbeteta, Armallones, Carrascosa del Tajo, Casasana, Castilforte, Chillarón del Rey, Córcoles, El Recuenco, Escamilla, Hontanillas, Huerta Pelayo, Illana, Millana, Pareja, Peñalén, Peralvache, Poyos, Poveda de la Sierra, Sacedón, Tabladillo, Villaescusa de Palositos, Villanueva de Alcorón y Zahorejas pasó a pertenecer a la provincia de Guadalajara.

Desde finales de los años 60 del siglo pasado permanece deshabitado por sus primitivos y legítimos moradores que, ante el abandono sufrido durante décadas por las distintas administraciones del Estado, tuvieron que malvender y abandonar sus casas y tierras en busca de un futuro mejor y muy distinto, para ellos y sus descendientes, al que hasta entonces habían tenido.

En la actualidad está ocupado por  personas muy hospitalarias aunque ajenas a su historia y tradiciones, pero que han sabido adaptarse al medio, respetándolo y recuperándolo en su mayoría, y poner en valor el nombre del pueblo cultivando y comercializando productos naturales y, entre ellos, el más preciado de la comarca: Miel de La Alcarria, que ellos la comercializan con el nombre de Miel de Torronteras.  

Villaescusa de Palositos

viernes, 19 de agosto de 2022

Santiuste - Corduente


Santiuste es un barrio del municipio español de Corduente, en la comarca del Señorío de Molina de la provincia de Guadalajara, Castilla-La Mancha.

Se encuentra a 4 kilómetros de Corduente, junto a la carretera CM-2015 a la que se accede desde la N-211.

En su solar cuenta con el castillo de Santiuste, en la actualidad destinado a hostelería y que estaba abandonado desde que quedó gravemente dañado por el terremoto de Lisboa de 1755

Wikipedia 

miércoles, 3 de agosto de 2022

Querencia - Sigüenza


Querencia es un despoblado situado en el municipio de Sigüenza, en la provincia de Guadalajara (España). Aunque habitualmente deshabitado, en 2011 tiene un habitante censado según el padrón del INE. De su iglesia románica solo quedan ruinas ya que desde la década de 1960 se encuentra despoblada o sin casi vecinos.

Escapada rural 

lunes, 4 de abril de 2022

Peñahora - Humanes


Peñahora es un despoblado del término municipal de Humanes (Guadalajara, España). Se situaba junto a la desembocadura del río Sorbe en el Henares. Quedan en pie la ermita de Peñahora y algunos restos de la antigua muralla urbana y del castillo. Por el lugar donde estuvo emplazado el poblado cruzan la vía del ferrocarril Madrid-Barcelona y la carretera CM-101.

Fue un poblado levantado en el siglo IX por el emirato de Córdoba merced del castillo de Peñahora, construido como defensa del valle del Henares. Su construcción en tiempos del emir Muhammad I es citada por el cronista andalusí Ibn Hayyan,

Tras la conquista cristiana en 1081 pasó a formar parte del común de villa y tierra de Hita y su castillo sirvió como defensa del puente sobre el Sorbe del camino real de Zaragoza. En 1188 fueron donadas las tierras de Peñahora por Pedro Fernández de Hita, señor de Hita, a la Orden de Santiago, que estableció una encomienda y se reservó el derecho de pontazgo. En 1328 se trasladó la cabeza de la encomienda a Mohernando y con ello el cobro del tributo. Comienza entonces el despoblamiento de Peñahora y el abandono del castillo. La mayor parte de sus habitantes y de sus bienes patrimoniales fueron trasladados con el tiempo a la vecina aldea de Humanes.

Wikipedia 

lunes, 28 de marzo de 2022

Picazo - Budía


Picazo es un pueblo deshabitado situado en el término municipal de Budia (Guadalajara, España).

Constituyó siempre una pequeña aldea situada al inicio de una vega que nace en el lado sur de un páramo alcarreño y próxima a la Cañada Real Soriana, entre matorrales y pinares. Su población fue escasa, de tal manera que en los años 1850 se anexionó al municipio de Valdelagua y en los 1960, éste al de Budia.

Wikipedia 

domingo, 13 de marzo de 2022

Novella - Molina de Aragón


Novella es un despoblado español perteneciente al municipio de Molina de Aragón, en la provincia de Guadalajara.

Pertenece al término municipal guadalajareño de Molina de Aragón, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

A mediados del siglo XIX pertenecía al distrito municipal de Anchuela y estaba circundada por las localidades de Cubillejo del Sicio, Tordelpalo, Castilnuevo y Molina de Aragón.​ La localidad aparece descrita en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz.

Wikipedia 

sábado, 5 de marzo de 2022

Murel de Tajo - Carrascosa de Tajo - Morillejo


Murel de Tajo, conocido en la Edad Media como Santa María de Murel, es un despoblado situado a orillas del río Tajo entre las localidades de Carrascosa de Tajo y Morillejo (Guadalajara).

En la época Alto Imperial, el Imperio romano construyó en este territorio un puente que cruzaba el río Tajo y que unía las localidades actuales de Carrascosa de Tajo y Morillejo (de ahí que más tarde se llamara puente de Carrascosa). Se cree que dicho puente pudo tener al menos cuatro ojos. Hoy en día solo queda parte de su estructura (algún pilar y parte del arranque del puente) fundamentalmente en la orilla de Morillejo, ya que fue destruido durante la Guerra de la Independencia. Además del puente, en esta misma zona se ubicó el Monasterio Cisterciense de Santa María de Óvila.

Wikipedia 

martes, 1 de marzo de 2022

Morenglos - Alcolea de las Peñas


Morenglos es un despoblado en el término municipal de Alcolea de las Peñas (Guadalajara, España). Se encuentra en el valle del río de los Regachales, entre los altos de Barahona y la sierra Gorda y cerca de la carretera CM-101. Tan solo quedan los restos de la torre de la iglesia, tumbas de un antiguo cementerio y algunas cuevas.

primera referencia acerca de Morenglos data del siglo XIII en una relación de poblaciones del alfoz de Atienza. Ya en el siglo XIV aparece en varios censos parroquiales del obispado de Sigüenza y desparece en los siguientes, por lo que es posible que por aquella época fuese cuando quedase despoblado.

En el siglo XVII los restos de su iglesia fueron usados para la construcción de la iglesia de San Juan del Mercado de Atienza ante la falta de piedra de calidad en la zona para finalizarla.

Los restos de Morenglos presentan dos zonas diferenciadas. Por un lado, un risco situado más al este sobre el que se asientan los restos de la iglesia y varias tumbas excavadas en la roca. Por otro lado, bajo la roca donde se asienta la iglesia y a cien metros al oeste, hay una serie de restos de construcciones y aljibes así como cuevas que debían servir de viviendas, ermitorio, otro tipo de pequeños y simples edificios.

Wikipedia 

miércoles, 16 de febrero de 2022

Matas - Sigüenza


Matas es un despoblado situado en el municipio de Sigüenza, en la provincia de Guadalajara (España). No tiene población según el censo del INE de 2011.

Wikipedia 


sábado, 11 de diciembre de 2021

La Vereda - Campillo de Ranas


La Vereda es un pueblo deshabitado situado en el municipio de Campillo de Ranas (Guadalajara, España). Se halla en la sierra de Ayllón.

Históricamente formó parte del concejo de El Vado, que estaba conformado por las aldeas de La Vereda, Matallana y la propia villa de El Vado. En 1972 el concejo de El Vado se integró en el municipio de Campillo de Ranas al ejecutarse la expropiación forzosa de la mayor parte de su territorio por parte del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA). Desde 1983 es propiedad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La Vereda se sitúa en el cordel central de la sierra de Ayllón, una zona es topográficamente muy accidentada. En sus alrededores destacan el pico de la Tornera (1865 m), el pico de la Centenera (1809 m), la Cabeza del Pajarejo (1468 m), el cerro del Otero o cerro de San Cristóbal (1589 m), la Cabeza del Vado (1137 m) y Las Majadas (1280 m). La Vereda se encuentra a una altitud de 1080 metros sobre el nivel del mar.​

En la hidrografía de la zona cabe destacar el río Jarama, afluente principal del río Tajo, y los arroyos Vallosera, del Cerezo, del Tejoso, del Pajarejo, de Sierra Elvira, del Tejedor, de la Garganta y del Arrubiezo. Todos ellos discurren por vallejos y barrancos encajonados.

Geológicamente se puede indicar que es una región silícea que litológicamente está constituida por gneisses, pizarras, micacitas y cuarcitas primarias. Los gneisses y micacitas dan lugar a suelos profundos, tierras pardas, sobre las que crecen robledales, y en algunos casos hayas y abedules.

Los suelos de pizarras se encuentran muy erosionados soportando formaciones arbustivas de jaras y brezos. Así la zona proporciona yacimientos más o menos superficiales de gneis, pizarras y rañas (cantos de cuarcita poco rodados), que son los materiales utilizados en la arquitectura negra.

La vegetación de la zona se puede resumir por tanto en bosques más o menos extensos de robles melojos, con manchas de grandes encinas, junto con grandes repoblaciones de pino silvestre, pino laricio y pino negral. En los cauces de ríos y arroyos, vegetación de ribera con fresnos, olmos y chopos. Grandes extensiones de jaras, brezos y tomillos se unen a los prados para completar el paisaje natural.

Este paisaje natural viene representado en la toponimia local. Así aparecen los propios nombres de El Vado y La Vereda, como pasos naturales dentro de la sierra, o Matallana, como bosque en zona llana. Los diversos topónimos locales dan idea de lo que fue o sigue siendo esta zona; nombres como Roblemarina, el collado del Hontanar (hontanar = manantial), los huertos de los Chortales (chortal = manantial), las eras del Prado, la era del Moral, etc. Otros nombres cuentan pequeñas historias locales, como “arren” de la Horca (arren = cercado), fuente de los Portugueses, matizo de las Cofradías, “arren” de la Virgen, pasil de los Caballos, la encina del Barbero, etc.[cita requerida]

La historia de estas comarcas serranas siempre se ha caracterizado por el aislamiento que la naturaleza impone. Poblada ya desde época prerromana, con la existencia de yacimientos paleolíticos en diversas cuevas de Matallana y La Vereda. Ni la crisis del siglo III que sufre el Imperio romano ni las sucesivas oleadas de visigodos suponen una alteración significativa de la escasa población de estas tierras más que en el control político de las mismas. Con la llegada de los andalusíes se inicia una incipiente repoblación con población bereber, de carácter pastoril, que se asienta en estas tierras estériles junto con la escasa población hispano visigoda.

Durante siglos esta fue zona divisoria entre el Reino de Castilla del norte y Al-Ándalus, sin que hubiera grandes movimientos demográficos. En esta época pudieran existir ya rebaños de ganado que practicaran la trasterminancia, siendo la ganadería la principal actividad económica junto con una agricultura de subsistencia. De igual modo se inicia la intervención sobre la naturaleza, con la roturación de tierras, con rozas, corte de arbolado, etc., para aumentar la superficie de terreno agrícola y ganadero que pudiera satisfacer las necesidades del autoconsumo.

En el siglo XI, Alfonso VI conquista para la Corona de Castilla estas tierras iniciándose el periodo repoblador cristiano formado fundamentalmente por castellanos, leoneses, gallegos y asturianos. De igual modo se funda en las cercanías el monasterio de Bonaval, que en 1164 es concedido por Alfonso VIII a una comunidad cisterciense para servir de barrera a una ya improbable invasión musulmana, llegando el límite de esta comunidad "hasta la sierra de Elvira, y de dicho valle a la Serranía, transitando más allá de ella, hasta el valle de Muratel (Muriel), en el Sorbe", justo en el límite sur de La Vereda, hoy arroyo de Sierra Elvira.

Hasta el siglo XIII se produce la principal repoblación de la zona, organizándose administrativamente mediante las comunidades de villa y tierra, perteneciendo la población de La Vereda a la de Sepúlveda.

En 1278, El Vado consigue su propio territorio incorporando a Matallana y a La Vereda a su municipio. Tanto El Vado como Colmenar de la Sierra y El Cardoso de la Sierra, formaron los concejos más orientales de la comunidad de villa y tierra de Sepúlveda.

El Vado, ya desde el siglo XII, adquiere importancia como lugar de paso del río Jarama, con puente propio que comunica a través de La Vereda y Matallana los pasos de ganado desde el norte hacia las tierras del sur. Así el Arcipreste de Hita incluye un canto de honor a la Virgen de El Vado en el Libro de buen amor. Con la creación del Concejo de la Mesta en el siglo XIII, este carácter de paso ganadero de la zona va en aumento, constituyendo las cañadas reales que desde Soria se dirige hacia Extremadura.

En 1373, este territorio pasa por donación de Juana Manuel de Villena (1339-1381), hija de Don Juan Manuel y esposa de Enrique II de Castilla, a Pedro González de Mendoza En 1379 Pedro González de Mendoza hace donación a favor de su primogénito Diego Hurtado de Mendoza, primer duque del Infantado, de los lugares de El Cardoso de la Sierra, Colmenar de la Sierra y El Vado. Éste los incluye en el mayorazgo destinado al primer marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, pero como un señorío aparte del de Buitrago y asociado al condado del Real del Manzanares. El señorío de El Cardoso, Colmenar y El Vado, lo hereda su séptimo hijo, Juan Hurtado de Mendoza. Desde entonces permanece como señorío de la familia de los Mendoza, asociado desde el siglo XVII al marquesado de Montesclaros, hasta el final del feudalismo.

Las desamortizaciones produjeron graves desavenencias entre los vecinos de El Cardoso, Colmenar y El Vado al apropiarse de la propiedad comunal de varios montes y pastos de la zona el marqués de Montesclaros, José Rafael de Silva Fernández de Híjar Portugal y Palafox, amparado por el Consejo de Castilla en 1825. A pesar de que el Catastro de Ensenada en 1752[ y diversos "amillaramientos" realizados a principios del siglo XIX indicaban que el titular del señorío no poseía propiedades en el Concejo, los vecinos de El Cardoso, Colmenar y El Vado y los mayores contribuyentes de la zona tuvieron que celebrar una avenencia con el marqués en 1857 en presencia del gobernador de Guadalajara reconociéndole la propiedad sobre varias fincas y montes, tras varios mandatos de ejecución por parte del Consejo de Castilla. Aun así, y ante la venta de dichos montes y pastos que realizó el marqués de Montesclaros a Segundo Colmenares en 1862, los conflictos con los vecinos continuaron.

En 1921, los 54 vecinos existentes en El Vado, La Vereda y Matallana, compran en régimen de copropiedad tres grandes fincas que rodean a las poblaciones, provenientes de las antiguas tierras comunales, y que habían pasado a propiedad privada tras las desamortizaciones del siglo XIX. Esta agrupación de fincas constituía la mayor parte del término municipal, compuesta por las grandes masas boscosas existentes, exceptuando únicamente las pequeñas tierras agrícolas que eran propiedad de los particulares.

El lento aumento poblacional supone en estos siglos la transformación de la sierra, con el intenso aprovechamiento forestal y ganadero de la zona. Esto produce el adehesamiento de encinares y melojares y la reducción de las manchas boscosas por el carboneo y la creación de tierras de cultivo. Esta serie de actividades económicas que reflejan la consolidación de La Vereda y Matallana están documentadas en los Libros de Fábrica de la iglesia parroquial de Santa María de El Vado de 1497 y 1485 respectivamente, apareciendo como núcleos totalmente consolidados y con una vecindad de importancia dentro del concejo. En 1759, ante el aumento poblacional, se amplía y mejora la antigua ermita de La Vereda, de la cual hay constancia en 1544 aunque dedicada a San Bartolomé, y se bendice para poder celebrar los Sacramentos.[

La población de la zona se estabiliza hasta que a finales del siglo XIX y principios del XX empieza el flujo migratorio ante la dureza de la zona y el fin de la economía que la sustentaba. En el caso particular de El Vado, La Vereda y Matallana, tras la Guerra Civil de 1936, que ya inicia un periodo de destrucción de los sistemas de organización tradicionales y el abandono, por ejemplo, de los edificios eclesiásticos tras las destrucciones realizadas el 25 de julio de 1936 por las fuerzas republicanas, se reanuda la construcción del embalse del Vado. Así, su construcción durante la primera mitad del siglo XX para abastecer de agua a Madrid mediante el Canal de Isabel II, supone la desaparición de los núcleos poblados. En 1954 se produce el anegamiento de la localidad de El Vado, excepto la iglesia y el cementerio.

Con la desaparición de El Vado, el Ayuntamiento pasa en 1950 a La Vereda y la parroquia pasa a la ermita de San Juan en Matallana. Con este motivo, los vecinos construyen en La Vereda la nueva casa de villa y los edificios públicos necesarios (Casa del secretario, escuelas, fragua y molino).

Este anegamiento supone de igual modo el corte de la deficiente carretera que comunicaba los núcleos de La Vereda y Matallana con el exterior. En 1950 se inicia también por parte de ICONA la repoblación forestal de la finca Montesclaros.

Así, sin accesos, sin servicios médicos, electricidad, agua corriente, suministros, con los terrenos dedicados a la ganadería reduciéndose, la emigración aumenta en la década de los años 1960. En 1972 se produce la expropiación forzosa de todo el término municipal de La Vereda, Matallana y El Vado ante la declaración de utilidad pública de los trabajos de repoblación forestal que se realizan ​ y la obligada despoblación es un hecho.

En 1976 un pequeño grupo de arquitectos de Guadalajara y Madrid, evitan que ICONA derribe todos los edificios de La Vereda y Matallana para proseguir con la reforestación; de este modo se logra preservar la integridad de estos pueblos Entre 2008 y 2010, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha concedió por licitación a la Asociación Cultural La Vereda el aprovechamiento de los pastos y cultivos, así como el uso y disfrute para tales fines de los edificios y terrenos adyacentes al pueblo de La Vereda, entre los que se incluía Matallana.

En 1988 los antiguos vecinos de La Vereda, Matallana y El Vado, fundan la Asociación Cultural Hijos de La Vereda con el fin de mantener y recuperar sus tradiciones. Desde esta fecha los antiguos vecinos y expropietarios de La Vereda defienden igualmente su derecho legal a ejercitar la reversión de las fincas expropiadas forzosamente para unos fines de utilidad pública como es la repoblación forestal que no se han cumplido en su totalidad, pretendiendo la recuperación integral de dichos pueblos.

El 24 de junio de 2007, finalizadas las obras de la primera fase de restauración auspiciadas desde el diócesis de Sigüenza-Guadalajara y con el patrocinio de la Diputación de Guadalajara y la Asociación Cultural Hijos de La Vereda, la iglesia de la Inmaculada Concepción de La Vereda se reabre al culto.

La arquitectura predominante en La Vereda es la llamada arquitectura negra. Esta es la arquitectura tradicional que se realiza en el extremo noroccidental de la provincia de Guadalajara, en la sierra de Ayllón. Se caracteriza por el uso masivo de la pizarra, tanto en muros como en tejados, junto con la madera para la realización de forjados y techumbres. La Vereda y Matallana son dos ejemplos de este tipo de arquitectura popular.

Una de las características de la arquitectura de La Vereda es la utilización de cantos rodados entre la mampostería de pizarra, que son utilizados para remarcar las plantas mediante alineaciones, para reflejar iniciales de los autores o recreando cruces protectoras del hogar.[cita requerida] Característico igualmente son las limatesas o cumbreras de las cubiertas, en las que se van entrelazando las diversas lajas de pizarra recortadas unas con otras. De igual modo son abundantes las inscripciones situadas en las entradas de los edificios, especialmente los públicos. 

La iglesia de la Inmaculada Concepción es un pequeño templo románico de una nave con capilla mayor cuadrada, orientada al este, pero construidas con las soluciones propias de la arquitectura popular. Posee una espadaña triangular con un solo vano y un pequeño atrio en la fachada meridional.

Wikipedia 

lunes, 29 de noviembre de 2021

La Vihuela - Guadalajara


Esta aldea está casi incomunicada, tan solo se puede acceder por una vía forestal en muy mal estado. Desde Colmenar de la Sierra hasta La Vihuela hay que hacer 2 kilómetros por una carretera, después se desvía un camino forestal, muy mal conservado, que lleva hasta allí. Para llegar al núcleo urbano no basta con llevar el vehículo hasta el llamado collado de La Vihuela, además hay que descender (siempre a pie) por un estrecho y tortuoso camino de gran inclinación y cruzar un pequeño arroyo estacional. 

Siempre perteneció a Colmenar de la Sierra, hasta que en 1973 se anexionó éste al de El Cardoso. Después de la guerra civil, la mayor parte de su población comenzó a irse a Madrid. 

Tras la expropiación por parte del  ICONA para su repoblación forestal,  fueron aterrazadas las montañas y hundidas las casas de piedra de la aldea, conservándose hoy en día únicamente 2 edificaciones.

jueves, 25 de noviembre de 2021

El Vado - Campillo de Ranas


El Vado es un pueblo abandonado de la provincia de Guadalajara (España), hundido desde los años 1950 bajo las aguas del embalse del Vado. Su antiguo término municipal se encuentra integrado en el municipio de Campillo de Ranas. Sólo queda en pie los restos de la iglesia de la Blanca.

Se encontraba junto a un vado en el río Jarama formando paso obligado en las rutas de la transhumancia castellana desde el siglo XIII.

En sus orígenes medievales fue una aldea de la comunidad de villa y tierra de Sepúlveda, cuyos límites territoriales estaban definidos en el Fuero Extenso de 1305. En 1278, El Vado define su propio territorio, incorporando a Matallana y a La Vereda a su término. Tanto El Vado, como Colmenar de la Sierra y El Cardoso de la Sierra, formaron los ochavos más orientales de la comunidad de villa y tierra de Sepúlveda.

En 1373 este territorio es donado por la reina consorte Juana Manuel de Villena, esposa de Enrique II de Castilla e hija de Don Juan Manuel, a Pedro González de Mendoza. En 1379 Pedro González de Mendoza, a su vez, dona a su primogénito Diego Hurtado de Mendoza, primer duque del Infantado, de los lugares de El Cardoso de la Sierra, Colmenar de la Sierra y El Vado. Éste los incluye en el mayorazgo destinado al primer marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, pero como un señorío aparte del de Buitrago, junto con el condado del Real del Manzanares. El Señorío de El Cardoso, Colmenar y El Vado lo hereda su séptimo hijo, Juan Hurtado de Mendoza. Desde entonces permanece como señorío de la casa de Mendoza asociado desde el siglo XVII al Marquesado de Montesclaros, hasta el final del Antiguo Régimen.

Ya en el siglo XIV el Arcipreste de Hita habla del lugar.

Se tiene constancia desde el siglo XV de la existencia del Concejo de la Villa, dirigido por alcaldes ordinarios, regidores y procurador general. El concejo estaba conformado por los vecinos de El Vado, La Vereda y Matallana, que elegía el día de año nuevo los cargos, comunicándose la elección al señor.

En el siglo XVI se documenta igualmente la existencia en El Vado de hospital, carnicería, aceitería, fragua y taberna.

En 1855, tras la desamortización de Madoz, se instaura el llamado Ayuntamiento constitucional de El Vado junto con las aldeas de La Vereda y Matallana.

El Vado fue anegado por el pantano al que dio nombre en 1954 y entonces, el Ayuntamiento pasó a la aldea de La Vereda, hasta el año 1972, en el que pasó a depender del Ayuntamiento de Campillo de Ranas ante su obligada despoblación por la expropiación forzosa de la mayor parte de su territorio realizada por la Confederación Hidrográfica del Tajo para la construcción de los pantanos de El Vado y de Matallana, y posteriormente la expropiación forzosa realizada por el antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) para la repoblación forestal.

Hay un plan para su recuperación, enclavada en el promontorio que sobresale del embalse y detrás del único vestigio que queda del antiguo El Vado, la iglesia de Nuestra Señora de la Blanca.

La arquitectura popular de El Vado se encuadraba dentro de la llamada arquitectura negra, basada en la utilización, tanto en muros como en tejados, de lajas de pizarra junto a cantos rodados del cercano río.

Los restos visibles actualmente de El Vado son los de la iglesia de de la Blanca, primitivamente denominada de Santa María del Vado. Corresponden principalmente a la construcción realizada en el siglo XVI, pudiendo ser la capilla mayor parte de una iglesia primitiva del siglo XIV. Consta de tres naves, nave central y dos laterales, separadas por tres arcos de medio punto realizados mediante lajas de pizarra. Las naves se encontrarían cubiertas mediante un artesonado de madera, hoy desaparecido. La capilla mayor, de planta cuadrada, se cubre todavía mediante bóveda de cañón de dos tramos, levemente apuntada, separada de la nave principal mediante un arco de sillería sobre pilastras. En su interior, el arco que divide los dos tramos se apoya en dos columnas adosadas al muro con capiteles de traza muy estilizada, con una cornisa corrida en los paramentos laterales. La portada principal formada por arco de medio punto sobre cornisa renacentista se abre al norte, por lo que se protegía con un muro elevado a modo de atrio descubierto o portalillo. Su fábrica, de mampostería de lajas de pizarra y con sillería de piedra caliza de Tamajón en cornisas, esquinas, portadas, interior y embocadura de la capilla mayor y en la espadaña, le configura una fisonomía muy especial, entre la arquitectura popular y la académica, con una serie de elementos del Renacimiento clasicista del siglo XVI de gran pureza. En su interior destacaba en el retablo del altar mayor un templete de madera y el tabernáculo, regalo del cardenal Portocarrero, señor de El Vado, en 1630, según una inscripción en el mismo.  El escultor tallista de Tamajón, José Quintana, intervino en el retablo en 1762, constando igualmente el dorado del tabernáculo. ​ Se tienen constancia de los altares colaterales a la Virgen del Rosario y a San Sebastián, cuyos oficios eran costeados por el Concejo, y a San José; así como la colocación de la pila bautismal bajo la tribuna del coro, situada a los pies de la iglesia. El cuidado de la "fábrica" de la iglesia estaba encomendado a un "mayordomo", que era alternativamente de El Vado, de Matallanay de La Vereda, según mandado del Visitador Eclesiástico en 1534. Junto al templo se conserva todavía el viejo cementerio de El Vado, La Vereda y Matallana.

Todavía subsisten cerca del camino de La Vereda a El Vado los restos de la ermita de la Virgen de las Angustias, o "ermita de la Majaílla", construcción rectangular y muy sencilla que fue reconstruida por los vecinos en 1767 siguiendo los patrones de la arquitectura popular.

La fuente de El Vado tenía un arco de mampostería de lajas de pizarra que protege la pila.

Bajo las aguas del pantano se encuentran también los restos del antiguo puente de El Vado sobre el río Jarama. El puente, así como los enlosados de pizarra de las eras, todavía se pueden ver cuando el embalse baja bastante de nivel, sobre todo en los meses de agosto y septiembre.

Durante los siglos XVI y XVII se tiene constancia de la organización de los oficios de San Sebastián el 20 de enero, de San Roque el 16 de agosto y de Todos los Santos el 1 de noviembre, cuando se repartía la limosna o "caridad" de pan y queso. Igualmente el Concejo costeaba a un tamborilero para su actuación los días de Pascua de Resurrección, Pentecostés, Corpus Christi, Todos los Santos y Navidad, con el "atambor". Durante estos siglos se tiene constancia igualmente del pago a unos "danzantes" o "bailadores" el día del Corpus Christi, así como la celebración del año nuevo con un convite a los vecinos, siendo el día en el que se elegían los diversos cargos del Concejo y se repartían las Varas que los acreditaban.

La fiesta de Nuestra Señora de la Blanca se celebró el 15 de agosto hasta finales del siglo XIX. El 8 de septiembre se festejaba a la Virgen de las Angustias, desarrollándose la subasta del ramo, documentada desde el siglo XVIII.  Actualmente, la Asociación Cultural Hijos de La Vereda, que engloba a los antiguos vecinos y descendientes de La Vereda, El Vado y Matallana, continúan con su celebración el último domingo de junio, junto con la de los patrones de las aldeas. Se celebra una misa, se escucha música de dulzaina y rondalla, se realiza una comida popular y se sortea el ramo, artilugio de madera decorado con rosquillas "de baño", cintas de colores y ramas de cerezo.[cita requerida]

Wikipedia 

martes, 28 de septiembre de 2021

Jócar - Arbancón

 

Jócar es un despoblado del municipio de Arbancón (provincia de Guadalajara, España).

Pascual Amados describía así la localidad a mediados del siglo XIX: Lugar con ayuntamiento en la provincia de Guadalajara, partido judicial de Tamajón, diócesis de Toledo, Audiencia Territorial de Madrid y capitanía general de Castilla la Nueva: situado en llano al pie de una cuesta con libre ventilación; clima sano. Tiene 43 casas: la consistorial y escuela de instrucción primaria con 43 niños; maestro dotado con 7 fanegas de trigo y retribuciones de los discípulos... Iglesia parroquial (La Asunción de Nuestra Señora), matriz de la de Fraguas... Confina N. con Fraguas, E. con Beleña, S. con Arbancón y O. con Tamajón.... Una ermita (N. S. de la Fuente) y alquerías de Las Cuevas y de Robledo... Un molino harinero... Población: 42 vecinos, 164 almas. Producción: 690000 reales; 55200 reales impuestos. Contribución 2656 reales; Presupuesto municipal 624 reales que se reparten entre los vecinos.

Wikipedia 



miércoles, 1 de septiembre de 2021

La Golosa - Berninches


La Golosa es un despoblado español situado en el término municipal de Berninches (Guadalajara). Tan solo quedan en pie los restos de lo que fue la iglesia y algunos vestigios esparcidos alrededor.

Fue una aldea fundada en la presura del siglo XII por la Orden de Calatrava, que ostentaba el señorío del alfoz de Zorita. La economía del pueblo se basaba en la agricultura de secano y en la ganadería.

La peste negra que asoló Europa desde 1347 fue acabando con la economía de la zona y con sus habitantes. Así en 1391 los vecinos de La Golosa acordaron la anexión de la aldea a la cercana Berninches y en 1392 abandonaron el poblado para emigrar a Alhóndiga. Para evitar la propagación de la peste, destruyeron las pocas casas de la aldea excepto la iglesia, que quedó en pie integrada posteriormente como ermita de Berninches.

Wikipedia 

viernes, 28 de mayo de 2021

Hontanillas - Guadalajara



Hontanillas es un pueblo deshabitado de la provincia de Guadalajara, actualmente integrado en el término municipal de Pareja.

Wikipedia 

viernes, 22 de enero de 2021

Centenera de Suso - Guadalajara

 Centenera de Suso, Centenera de Arriba o Centenera la Vieja es un despoblado del término municipal de Atanzón, en la provincia de Guadalajara (España). Se sitúa en la denominada peña Caída, dominando el valle del río Matayeguas por su orilla izquierda.


Como otros muchos en Castilla, quedó deshabitado en el siglo XVI debido a la peste. Tras un litigio entre Aldeanueva de Guadalajara y Atanzón por el reparto de sus tierras, en 1751 se resolvió que los escasos vestigios quedaron en jurisdicción del segundo.

Los restos de Centenera de Suso que quedaron los especifica el historiador Juan Catalina García López como los restos de una iglesia que estuvo dedicada San Marcos. Si bien, otro historiador, Antonio Herrera Casado estudió los restos y concluyó que no corresponden a iglesia alguna sino a una torre rectangular y a un pequeño recinto adosado.

LinkFang

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Chilluentes - Guadalajara

Chilluentes se despobló en el siglo XVIII. Todavía quedan los restos de la iglesia de San Vicente cercana a la torre. El lugar es citado en el Poema del Mio Cid y pasaba cerca el camino real.

Asociación española de amigos de los Castillos 



viernes, 23 de octubre de 2020

Monasterio de Bonaval - Retiendas

El Monasterio de Bonaval se encuentra situado en el término municipal de Retiendas (Guadalajara), a 1,8 kms al oeste de este municipio y a 49 kms al norte de la capital alcarreña. Se accede al mismo siguiendo la carretera GU-CR4 en dirección al Embalse del Vado.


Fue fundado en la segunda mitad del S. XII, por un grupo de frailes procedentes del monasterio de Balbuena (Valladolid) con la finalidad de extender la Orden del Cister por las tierras al sur del Sistema Central. Después de once años de estancia en la zona, el rey Alfonso VIII, en 1175 confirmó la propiedad a los monjes. Con ello el Monasterio se establecía en unas tierras compuestas por un valle fértil regado por el río Jarama con abundantes bosques y pastos para proporcionar madera, carbón y alimento para el ganado, además de canteras de piedra cercanas –piedra de Tamajón- para construir el monasterio.

Los restos que actualmente subsisten datan del S. XIII. Se hicieron varias reformas en el S. XVII y finalmente fue abandonado por los monjes en el en 1.821, pasando a manos privadas. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1.992, siendo restaurado y acondicionado para su visita por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en 2018.

Del conjunto monacal se conserva el ábside, la sacristía, el crucero y la nave meridional de la iglesia, además de algunos muros de otras dependencias.

Cultura CLM

jueves, 23 de julio de 2020

Umbralejo

Otro de los pueblos fantasma que puedes visitar es Umbralejo, al norte de Guadalajara (Castilla-La Mancha). Fue deshabitado en 1971, aunque en la actualidad muchas de sus construcciones han sido rehabilitadas, ya que en 1984 se incluyó junto a Granadilla y Búbal (Huesca) en el Programa de Recuperación  y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados.

martes, 23 de junio de 2020

Bujalcayado Guadalajara

Bujalcayado estuvo a punto de engrosar la lista de pueblos abandonados de Guadalajara. Durante muchos años solo una persona recorría sus maltrechas calles; sin embargo, desde hace poco tiempo, nuevos vecinos han venido a compartir la soledad de este páramo.
Dormido en una suave ladera y orientado al sur para aprovechar la luz y el calor del sol, se encuentra Bujalcayado, o lo que queda de él. Antes del éxodo de los años sesenta del siglo pasado unas 70 personas habitaban sus dieciocho viviendas. Su economía se basaba en la agricultura. Las tierras de Bujalcayado producían avena, cebada y trigo además de garbanzos y lentejas. También había algunos rebaños de ovejas que producían leche y lana y, por supuesto, corderos, muy apreciados por los carniceros de Sigüenza. En los meses de verano algunos vecinos trabajaban en las salinas del pueblo o en las del cercano municipio de Olmeda de Jadraque. Desde Bujalcayado se pueden ver ambas salinas al fondo del amplio valle; las de Bujalcayado cerraron en el año 1970, pero las de Olmeda todavía siguen funcionando.
Incluso en sus tiempos de esplendor, el pueblo dependía de los servicios de los pueblos cercanos. Así el cura venía a dar misa desde Olmeda de Jadraque, el médico acudía a pasar consulta desde Riosalido y el cartero venía de Sigüenza y en su ruta repartía la correspondencia en Carabias, Cirueches, La Olmeda y Bujalcayado. Al principio hacía su ruta a pie, luego a caballo y en los últimos tiempos en bicicleta. Para los asuntos administrativos los vecinos tenían que ir a Riosalido, Ayuntamiento al que pertenecían, y para moler el grano acudían con sus carros a la fábrica de los Ochovas, en Sigüenza, aunque otras veces iban al molino de Santamera.
Después de la siega llegaba el momento más esperado del año: las fiestas patronales que se celebraban el 24 de agosto, día de San Bartolomé, y duraban tres días. Se hacía una misa y una procesión, encabezada por el cura montado en una mula al que seguía todo el pueblo hasta la ermita de San Bartolomé (que distaba un kilómetro y medio del pueblo y que actualmente está en ruinas). Se mataba un cordero en estas fechas para consumir con los familiares venidos de fuera y, por la tarde, en la amplia plaza se dejaba oír el acordeón de Candidillo, músico que acudía desde el pueblo de Renales para animar el baile.
Otra fiesta importante para los vecinos de Bujalcayado era Santa Quiteria, que se celebraba el 22 de mayo. Después de la misa se bendecían los campos desde la cruz de Rivilla y, finalmente, se le regalaba una gallina al cura como mandaba la tradición.
La monotonía del pueblo quedaba rota cuando, en algunas ocasiones, aparecían los titiriteros. Todos los vecinos acudían a la plaza para ver las funciones de teatro y los juegos malabares, que alegraban el ambiente y sacaban al pueblo de su rutina. Los domingos y fiestas de guardar los vecinos pasaban sus ratos de ocio echando una partida a las cartas o jugando al frontón en el muro de la hoy ruinosa iglesia.
Para conseguir leña, los vecinos se veían obligados a ir hasta los cercanos pueblos de El Atance, Cirueches o Carabias, ya que en el término de Bujalcayado apenas había árboles.
De aquella época solo quedan los recuerdos, el pueblo se quedó vacío y durante muchos años solo un vecino transitó sus calles. Luis nunca quiso abandonar su casa y, durante los años de soledad, se empeñó en que su chimenea siempre echase humo como testimonio de que la vida todavía latía en Bujalcayado. En verano algunos antiguos vecinos regresaban al pueblo buscando la tranquilidad, sin embargo, los inviernos eran especialmente duros para vivirlos en soledad, sin más compañía que sus perros y sus ovejas.
Desde hace un par de años se ha asentado en el pueblo un matrimonio joven con una niña, que juega con las gallinas en la plaza del pueblo junto a la fuente. También vive en el pueblo todo el año una mujer joven que compró una casa en ruinas y, después de restaurarla, se mudó buscando paz y tranquilidad.
El pueblo tiene luz eléctrica, pero no agua corriente. Los vecinos acuden cada día a llenar sus garrafas a la fuente, fechada en 1910, que hay en la plaza, por donde corren a sus anchas las gallinas y los gallos mientras que un perro adormilado los observa por el rabillo del ojo.
Caminar por las calles desiertas de Bujalcayado impresiona, uno tiene la sensación de estar en un pueblo después de una batalla. Sin embargo este lugar no conoció las bombas, ni siquiera la destrucción intencionada del hombre; solo el tiempo y el abandono han bastado para causar esta desolación.

Resiesta Solana