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domingo, 1 de septiembre de 2019

Palacio de los Gosálvez (Casas de Benítez, Cuenca)

Obra del arquitecto Luis Sáinz de los Terreros, se construyó en 1902. "Aunque ahora mismo está devorado por la naturaleza, arquitectónicamente es una pasada. Consta de tres plantas, de estilo versallesco. Pertenecía a una familia bastante adinerada, y lleva abandonado desde los años sesenta. Queda solo la estructura. En cuanto un lugar se hace público, llegan los chatarreros a robar todo", dice Lens.
"Era de los años treinta o cuarenta, y estaba completamente vacío, excepto el último piso, al que no le faltaba detalle: conservaba las camas, el comedor con sus muebles, la cocina y sus útiles, los armarios... Fue incríble ese lugar. Para entrar tuvimos que escalar hasta un balcón del primer piso, que estaba sin ventanas", confiesa Marc Raja.

El País

miércoles, 24 de julio de 2019

Hostal (Moya, Barcelona)

“Los hoteles me fascinan. Ha pasado mucha gente por ellos, y muchas veces mantienen las habitaciones montadas, con sus televisores... Este hostal era el típico de pueblo, y tenía las camas hechas aún, el restaurante con las mesas y los manteles, incluso con las cajas de cerillas de obsequio para los clientes... Una pasada de sitio", dice Marc Raja.


El País

martes, 23 de julio de 2019

Discoteca Privat (L'AmetlIa del Valles, Barcelona)

"Cuando entramos, estaba intacta. Las oficinas, las barras con su caja registradora... Tenía la pista de baile, y dos salas subterráneas, una de ellas con decoración de cueva. Era bastante chula. En otra discoteca, la Piramid, en Castellón, nos tiramos cuatro horas dentro", cuenta Raja.


El País

domingo, 18 de diciembre de 2016

El Alamín - Madrid

Las 40 casas abandonadas de un antiguo poblado del marqués de Comillas reciben los fines de semana la visita de aficionados a la parapsicología
Cuenta la leyenda que un día un pastor condujo el ganado hasta el monte y por la mañana aparecieron todos muertos: las ovejas y su guía. Fallecieron en la misma finca en la que vivían, en El Alamín. El pánico se extendió por el poblado y sus habitantes huyeron. En los foros de Internet esta historia del abandono del municipio serrano, que se produjo hace más de diez años, se ha esparcido como la pólvora. El lugar se ha hecho famoso como pueblo fantasma y aficionados a los fenómenos paranormales van cada fin de semana para grabar psicofonías y recorrer sus tres calles de tierra, el convento, la iglesia, la escuela, el bar y las 40 casas que siguen en pie.
Los habitantes de Villa del Prado están hartos de la situación. El Alamín es parte de su término municipal y muchos de los que hoy viven en Villa del Prado vivieron en su día en el poblado de 40 casas, trabajando las tierras del marqués de Comillas. "Ahí no hay fantasmas, lo garantizo", afirma Rafa Cuéllar, de 37 años, uno de los últimos en abandonar el núcleo de casas. Su familia y las demás se fueron cuando el marqués bajó el ritmo de cultivo de la finca, que se dedicaba sobre todo al tabaco y al algodón. 
El marqués construyó el poblado en 1957 precisamente para que sus trabajadores no tuvieran que desplazarse. Hace ocho años dividió su parcela en tres y las vendió. Las 40 casas pertenecen hoy a una empresa que se llama Residencial Rural El Alamín. Un colchón tirado en el suelo con una pintada que dice "moriréis" es lo primero que se encuentra quien visita el poblado. 
Se dice que el espíritu de un sacerdote pulula por la antigua parroquia y que se aparece en las fotografías. También se dice que los teléfonos móviles pierden la cobertura en el pueblo. Historias de miedo, todas falsas.
Este lugar es de propiedad privada y está prohibida la entrada.

(El País)

lunes, 28 de noviembre de 2016

Bifurcació-Vilanova (Barcelona)

Bifurcació-Vilanova iba a ser la tercera de Barcelona cuando Sants todavía era de mercancías y todo el tráfico lo concentraban Norte y Francia. Situada poco antes del desvío en lo que hoy es la estación de autobuses, se construyó este apeadero subterráneo que conserva mobiliario, escaleras mecánicas, andenes y vestíbulo. Nunca llegó a funcionar debido a una reestructuración a finales de los años 80, en la que desaparecía el ramal Marina, se soterraba el ramal Glòries y se creaba el ramal Besós. Además, parte del andén tuvo que ser destrozado para sortear un cruce con el nuevo trazado que llevaría la línea de Mataró hasta L'Hospitalet.  Las instalaciones han estado dejadas durante años y han acumulado basura y destrozos. "Hay cámaras de seguridad y en ocasiones, agentes de Adif. Hace tiempo que no se ve gente por esa zona, pero ha habido épocas en las que era una rambla", dice un conductor de trenes de Rodalies que prefiere no desvelar su identidad. Adif asegura que no tiene ningún plan especial para este tipo de instalaciones sin uso.   

(El País)