Se trata de un «parque de atracciones» con una extensión de 90.000 metros cuadrados en el que se construyeron jardines llenos de fantasía, túneles que os adentran en la profundidad de la tierra, un laberinto, una casa de espejos, cientos de esculturas y símbolos cargados de misterio, invernaderos... A día de hoy las visitas que recibe, tanto particulares como guiadas, no hacen más que revivir el sueño de estos dos hermanos que se resiste a caer en el olvido.
Gallegos viajeros
