domingo, 15 de diciembre de 2019

ERMITA ABANDONADA DEL CEMENTERIO VIEJO O DE LOS MÁRTIRES - QUINTANA DE LA SERENA


A las afueras de Quintana de la Serena, concretamente en el Ejido del pueblo, entre los "Lajahares y la laguna del Concejo" nos encontramos con la vetusta ermita de los Mártires San Fabián y San Sebastián, o mejor conocida como la "Ermita del Cementerio Viejo".
En el siglo XVI se iniciaron los trabajos de construcción del templo por mandato del frey que gobernaba por aquellos entonces el Priorato de Magacela, Don Pedro Cabrera. Inicialmente la ermita fue concebida como un gran templo, las labores de construcción comenzaron por la capilla, que fue lo único que se construyó pues más tarde los escasos bienes con los que contaba la parroquia no fueron suficientes para terminarla. En 1595 la capilla aún no estaba acabada, finalizando poco después las obras. Durante la primera mitad del siglo XIX le fue adosado el cementerio municipal, quedándose la ermita como capilla de rezo
La ermita que actualmente podemos contemplar no es más que la capilla de la gran ermita que se planeó construir. Se percibe una estructura similar a otras ermitas de la comarca mandadas construir por la Orden Militar de Alcántara. La capilla de planta centralizada posee muros de mampostería reforzada por contrafuertes de sillares graníticos. La portada se resuelve con un arco de sillería enmarcado bajo otro arco ciego de granito que define la proyección de la ampliación inicial del edificio, al cual estaba previsto dotarle de un cuerpo central adquiriendo planta basilical. Cuando no se pudieron continuar las obras, sobre dicho arco ciego se colocó la actual puerta de entrada finalizando así su construcción. En su interior destaca la cubierta por una bóveda de crucería de marcado estilo gótico, también se conservan restos del primitivo altar en su muro frontal.
El templo es propiedad de la Archidiócesis Mérida-Badajoz. Su estado es de total abandono, en su alrededor aún podemos observar cómo se conservan semiocultas restos de sepulturas del antiguo cementerio.
Distintas iniciativas tanto del Ayuntamiento de Quintana de la Serena como del párroco del municipio han intentado recuperar la capilla sin éxito hasta ahora.
Junto a la ermita de los Mártires se han hallados restos de lo que creen que es una villa romana, y es que piensan que probablemente el templo esté situado sobre un asentamiento romano previo.


Extremadura Misteriosa

Hórreos - Orense


El caso de Hórreos es, cuanto menos, peculiar. Este municipio puede definirse como uno de los únicos pueblos que fue deshabitado, abandonado y que ha sido recuperado con el paso de los años. Es decir, la población gallega no ha querido perder la oportunidad de disfrutar en un paraje natural en el que existen todos los recursos necesarios para poder disfrutar de una vida plena. Aunque cabe destacar que los habitantes aún no son muy numerosos, ya que conforman el pueblo un total de cuatro personas. 
Un municipio precioso que se ubica en entre la región de O Courel y la provincia de León.


OK Diario

domingo, 8 de diciembre de 2019

Peguera - Barcelona

Peguera era un tranquilo pueblo de montaña la comarca barcelonesa del Berguedà a 1.630 metros de altitud, entre los Rasos de Peguera y la Serra d’Ensija y al pie del Roc de Peguera, una enorme roca de 70 metros de altura que resguardaba las casas de los vientos fríos del norte. Se dice que el nombre de Peguera viene de que en la antigüedad aquí había unos hornos donde se quemaba leña para obtener alquitrán y una especie de pegamento que se usaba para curar las heridas de los animales. En lo alto del Roc de Peguera se erigió el castillo de Peguera en el siglo XI, que fue centro de la Baronía de Peguera desde 1390 hasta bien entrado el siglo XVII. Las gentes de Peguera vivían de la ganadería y de la agricultura hasta que a finales del siglo XIX se descubrió que la zona era muy rica en carbón y se desarrolló un proyecto minero de primera magnitud.
Se abrieron tres minas para la extracción del carbón y se construyeron toda una serie de complejas infraestructuras para transportarlo a Cercs, 7 kilómetros abajo por el Valle de Peguera. Para vencer el desnivel de 1.000 metros  y con un desnivel de 1.000 metros se crearon diez planos inclinados en el terreno para suavizar la pendiente, un sistema de subida y bajada de vagonetas por teleféricos y una compleja red de ferrocarril con túneles, estaciones intermedias, cargaderos y otras instalaciones.
Vino mucha gente de fuera a trabajar en las minas de Peguera, aunque no se instalaron en el pueblo sino en una colonia al lado del pueblo. De hecho los habitantes de Peguera siguieron dedicándose a lo suyo, las vacas y el cultivo de patatas, muy apreciadas en Berga, y sólo los jóvenes trabajaban un tiempo en las minas para librarse del servicio militar. Pero en los años 30 del siglo XX llegó la decadencia de las minas y muchos mineros se fueron marchando a otras explotaciones cercanas como las de Vallcebre, Fígols y Fumanya. El cierre de las minas y las difíciles comunicaciones con Peguera propiciaron también el abandono progresivo del pueblo, que cerró su última casa en 1968.
En Peguera también nació Ramon Vila Capdevila «Caracremada», el último maquis catalán. Su sobrenombre le viene de que a la edad de 12 años le cayó un rayo mientras cosechaba guisantes con su madre. El rayo mató a su madre y a él le produjo una visible quemadura en la cara. Militante anarquista en la CNT, luchó en la Guerra Civil en el bando republicano. Tras la guerra huyó a Francia, donde formó parte de la resistencia francesa contra los nazis. Finalizada la II Guerra Mundial el gobierno francés le otorgó la Legión de Honor pero él la rechazó y volvió a España a unirse a los maquis. Fue abatido en 1963 en una emboscada de la Guardia Civil cerca del castillo de Balsareny.
Peguera lleva 50 años abandonado y poco queda ya de sus casas, pero el pueblo no ha muerto: los últimos habitantes y sus familias siguen celebrando allí sus fiestas patronales cada último domingo de julio. Y para mí es uno de los lugares más bonitos de Catalunya.
En el año 2003 un jeque árabe vinculado con la familia real de Dubai compró por 3,6 millones de euros todo el término de Peguera con la idea de convertirlo en un complejo hotelero de lujo con un hotel de 5 estrellas con spa, restaurante y centro de convenciones, 16 de las casas rehabilitadas como apartamentos, e instalaciones deportivas para practicar hípica, tiro con arco, tenis y escalada además de un helipuerto. Obviamente el proyecto ha encontrado un fuerte rechazo por parte de los vecinos de la zona, y las trabas administrativas derivadas de la oposición de las autoridades locales han obligado al jeque a poner Peguera en venta.

Fotohiking

El Villar

El Villar es un pueblo desaparecido, y no solo despoblado, actualmente integrado en el municipio de Robledillo de la Jara, en la Comunidad de Madrid. Se halla en la margen derecha del arroyo también llamado del Villar, afluente del río Lozoya por su izquierda, y junto al cruce de los antiguos caminos de Berzosa del Lozoya a Cervera de Buitrago, de Cervera de Buitrago a Manjirón y de Robledillo al Molino del Villar. El sitio dista dos kilómetros, por la carretera M-127, de la actual presa de El Villar, así llamada por su ubicación junto al histórico Puente del Villar, hoy sumergido en el embalse, a unos 50 metros del muro, y que no debe confundirse con el actual puente acueducto de aguas abajo de la presa, popularmente llamado Puente del Canal, construido a principios del siglo XX formando parte del entonces denominado Canal Transversal y hoy Canal de El Villar para llevar agua a Madrid desde el embalse de El Villar.
Se cree probable que el caserío procediera de un antiguo asentamiento romano, ya que de procedencia romana es el topónimo Villar, (del latín villaris, villa, pueblo pequeño), precisamente uno de los pocos que se conocen por la zona norte de Madrid con etimología anterior a la Reconquista.
No se sabe cuándo se despobló el caserío, pero sí que a finales del siglo XVI ya lo estaba.
A raíz de cuando desapareció el caserío, su templo, sin duda más resistente que las demás casas del poblado, debió de quedar en aceptable estado y ser utilizado en lo sucesivo para algún culto esporádico, propio de las ermitas, por parte de los feligreses de Robledillo, de cuya práctica parece provenir el topónimo Ermita del Villar con que el paraje ha venido denominándose hasta nuestros días. 

Wikipedia 

sábado, 7 de diciembre de 2019

Gimnasio Soma Madrid Los Pinos (Alcalá de Henares)

Este lugar, ubicado en Alcalá de Henares, cerró sus puertas repentinamente en el año 2017, convirtiéndose así en uno de los gimnasios abandonados en Madrid.
Según se pudo conocer, el motivo del cierre y abandono del lugar se debió a razones económicas.

Cinco noticias

viernes, 6 de diciembre de 2019

Ferrocarril de Val de Zafán

El Ferrocarril de Val de Zafán formó parte de un proyecto que nunca fue completado. Los primeros proyectos de un ferrocarril entre el puerto de San Carlos de la Rápita con el Val de Zafán, en La Puebla de Híjar, en Teruel, son de 1863. La idea de este ferrocarril partió, al parecer, de unas circunstancias singulares. Se dice que los militares barajaban la posibilidad de una invasión procedente del otro lado de los Pirineos. En tal caso, la siguiente barrera natural la formaba el valle del río Ebro. Un ferrocarril construido en la orilla derecha de dicho río serviría para abastecer a este eventual frente bélico.
El inicio de las obras se prolongó durante años hasta que, en 1891, la Compañía del Ferrocarril del Val de Zafán comenzó las obras de explanación. El primer tramo, de 32 km, entre La Puebla de Híjar y Alcañiz, se inauguró en 1895. Los tramos ya construidos acabaron pasando a manos del organismo de Explotación de Ferrocarriles por el Estado (EFE), que además asumió la tarea de completar la construcción del resto de la línea. Tuvo que ser la Guerra Civil la triste circunstancia que propiciara la realización de este tramo, contienda en la que la línea jugó un importante papel logístico durante la Batalla del Ebro. Por otro lado, gran parte de los obreros que ejecutaron la última fase de las obras de este ferrocarril fueron prisioneros republicanos. La prolongación de la línea hasta Tortosa no se logró finalizar hasta 1942.
En 1941, con la nacionalización del ferrocarril de vía ancha, la línea pasó a integrarse en la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE).
Este ferrocarril, conocido en la zona como el Sarmentero (ya que atravesaba una tierra de sembrada de viñedos), tuvo una lánguida existencia durante su corta vida: apenas 31 años. En todo este tiempo no llegó a concluirse el último tramo, entre Tortosa y San Carlos de la Rápita, a pesar de estar construida toda la explanación. El hundimiento de un túnel en 1971 entre las estaciones de Pinell de Bray y Prat de Comte sirvió como excusa para el cierre definitivo de esta línea de ferrocarril. La clausura se produjo en 1973,[2]​ a pesar de los sucesivos intentos para su mantenimiento.
Wikipedia 

LA CASA-FUERTE ABANDONADA “LA TORRE” TORREQUEMADA

La casa-fuerte de Torrequemada conocida como “La Torre” es un palacio de carácter defensivo y aspecto de castillo levantado en el lugar mas elevado de la localidad, al suroeste.
El edificio data de finales del siglo XV y principios del XVI. Probablemente fuera mandado construir por el matrimonio formado por Juan de Sande, II Señor de Valhondo, y Teresa Álvarez de Ulloa, hija de Diego García Ulloa “el Rico” hipótesis basada en el escudo de armas de ambos linajes que se encuentra sobre la puerta.
El inmueble es de planta poligonal, levantado con sillares de granito y mampostería, dispone de ventanas de reducido tamaño y carácter hermético que dan la apariencia al edificio de castillo o fortaleza. Se accede a través de una puerta con arco de medio punto rematada con el escudo armas de los dos linajes anteriormente mencionados. Se cree que el palacio debía tener dos pisos de altura por los arranques de bóveda que aún se conservan.
Debido a las uniones matrimoniales el palacio pasó del linaje de los Sande y Ulloa, primero a manos de la familia Abrantes y posteriormente a la familia Carvajal. Desde finales del siglo XVIII el estado del inmueble debió ser bastante malo a juzgar por lo que dicen de él los documentos. Y es que conocemos por el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura que en 1791 el palacio estaba arruinado. Con el paso del tiempo el edificio ha sufrido un importante proceso de degradación debido a los cambios de propietario y de uso, pasó de ser residencia de nobles a explotación agropecuaria, albergue de ganado o almacén de utensilios. A mediados del siglo XIX Pascual Madoz en Diccionario geográfico-histórico-estadístico de España y sus posesiones de Ultramar" se refiere a el como:
En el cerro que domina el lugar, se conserva una casa desmantelada, llamada la Torre, y un mirador o atalaya de antiquísima construcción…”
Desde el siglo XVIII el edificio no aparado de degradarse y actualmente se encuentran desaparecidas las cubiertas, las bóvedas de las estancias y la escalera que daría acceso a la planta alta. A pesar de encontrarse bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español, grandes grietas en sus muros comprometen su futuro, que tan solo estaría garantizado a través de una restauración que consolide el monumento. 
Extremadura Misteriosa