jueves, 27 de junio de 2019

Selmella-Pont d Armentera

Selmella es un pequeño núcleo deshabitado y en ruinas, esta ubicado en el ayuntamiento de El Pont d'Armentera, Tarragona. Se sitúa en un cerro de la Sierra Morena.
El pueblo fue edificado alrededor del castillo homónimo y la iglesia románica dedicada a San Lorenzo.
En el año 1342, El Pont d'Armentera, junto con Selmella, alcanzaron su máxima población con 1.469 habitantes.
A partir de ese memento se inicia un proceso de despoblación que se mantiene a lo largo de todo el siglo XIX y continúa hasta el momento.

(Pueblos fantasmas de Cataluña)

Poblado de Villaflores


El poblado de Villaflores  es un “ poblado-caserío “ situado en el término municipal de Guadalajara  junto a la Cañada Real Galiana, la N-320 y muy cerca de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. En sus alrededores se extiende el paraje natural conocido como El Sotillo.
Su construcción fue encargada por María Diega Desmaissières y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano y se inauguró en 1887 como poblado agrícola para la familia. Finalmente quedó para la finca que albergaría más tarde el poblado. Consta de una casona principal, un gran palomar en forma cilíndrica, varios edificios de viviendas, dos pozos con noria y una pequeña ermita rodeada de un cementerio.
En verano de 2008 se anuncia la rehabilitación del poblado y la creación allí de una urbanización y un parque temático dedicado a la astronomía pero parece que la crisis ha acabado  con toda expectativa.
El día 1 de abril de 2015 el poblado de Villaflores se declaró bien de interés cultural.
El Día 16 de febrero de 2016 debido al abandono y a causa de las lluvias y el fuerte viento, una parte del frontal de la casona principal se desprendió quedando así semi-derruido. 
A día de hoy ninguno de los edificios se pueden visitar por dentro, ya que sus ventanas y puertas han sido tapiadas como medida de seguridad.

Poyos


El embalse de Buendía (Cuenca), también conocido como Mar de Castilla, esconde en su interior varios pueblos sumergidos. Uno de ellos es Santa María de Poyos o conocido como Poyos simplemente. Además cabe destacar que bajo las aguas de este embalse se encuentra el Real Sitio de la Isabela, mandado construir por el rey en 1826. Los edificios, los jardines y el balneario quedaron destruidos en 1955 con la construcción del pantano. Un enorme tesoro escondido bajo litros y litros de agua.
Wikipedia 


viernes, 3 de mayo de 2019

Apartadero de Portillo - Valladolid



Poco difiere esta ruina de otros apartaderos de la línea, aunque el impresionante entorno en el que se encuentra la hace muy especial.
El interior, en el que sorprendentemente se conserva la cocina de carbón y el calderín, está tan deteriorado como el exterior.
En pie, por poco tiempo, también está la casilla de los servicios.

Esperando al tren 



sábado, 27 de abril de 2019

Plágaro - Burgos



Los tres últimos vecinos de la pequeña localidad de Plágaro abandonaron sus casas en el año 1971. El pueblo quedó abocado definitivamente al silencio y la vegetación comenzó a invadir sus calles y casas. El alcalde del Valle de Tobalina, Rafael González Mediavilla, cree que este enclave privilegiado ubicado a los pies de la Sierra de Árcena, dentro del espacio natural de Montes Obarenes, aún tiene una oportunidad, la de convertirse en un «complejo turístico enfocado al disfrute de la naturaleza, la caza y la pesca y en un innovador concepto de parador de turismo» gracias a los fondos del Plan Garoña.
Para conseguirlo, presentará su idea ante el Ministerio de Política Territorial antes de que se celebre el próximo Consejo de Dinamización del entorno de Garoña. En el Ayuntamiento del Valle de Tobalina se trabaja a diario en dar forma a las ideas que buscan promover el desarrollo económico del municipio y amortiguar así las consecuencias que acarreará el cierre de la central nuclear. González Mediavilla insiste en que «lo idóneo y lo que seguimos defendiendo es que Garoña continúe funcionando hasta 2019 y así los proyectos se vayan ejecutando con tiempo suficiente».
Sea como sea, el alcalde tobalinés peleará por este nuevo candidato a albergar el parador de turismo, ubicado en el entorno más cercano a la planta, porque «la zona que creo que merece más el parador es el Valle de Tobalina y, además, es una idea original». En Plágaro quedan en pie la iglesia de San Pedro Apóstol (S.XIII) con restos de pinturas góticas, una magnífica Casa Rectoral construida por el clérigo Vicente Sebastián de Herrán en 1741 y restos de unas pocas edificaciones, que en el año 1752 llegaron a sumar un total de dieciséis.
El pueblo conserva el sabor de antaño, al carecer de calles asfaltadas, aunque cuenta con dos accesos adecuados por carretera. Plágaro siempre fue una población muy pequeña y, según los datos recabados por Elías Rubio en el libro Burgos. Los pueblos del silencio, solo contaba con 71 habitantes en el año 1940. Si los planes del Consistorio tobalinés dan resultado, aún puede recuperar el aliento vital y convertirse en un espacio turístico singular.
Previa compra de las edificaciones, dado «que no habría problema para adquirirlas», a juicio de González Mediavilla, la idea es recuperar y restaurar todas las casas, conservando en la medida de lo posible los rasgos de la arquitectura tradicional castellana, y transformarlas en alojamientos. Mientras, las instalaciones comunes para los huéspedes, como el restaurante o la recepción, se propone ubicarlas en los espacios más singulares, como la Casa Rectoral o la iglesia de San Pedro Apóstol.
González Mediavilla pretende «crear un gran coto de caza alrededor de Plágaro» y ofrece las 13.000 hectáreas de terreno que el Valle de Tobalina ya tiene acotadas para la práctica de la caza». Él y su equipo venden Plágaro como un posible «complejo cinegético que permitirá a sus clientes, no solo pasar unos días practicando los deportes de la caza y la pesca, sino también todo tipo de actividades pensadas para un turismo familiar, como visitar los pueblos y lugares turísticos de interés del entorno». «Muchos turistas europeos viajan en busca de practicar este deporte o hobby y aquí tenemos mucha caza que ofrecer», añade el alcalde tobalinés.


Pueblos abandonados o despoblados 

Pinyeres - Tarragona


Pinyeres era y es una preciosa localidad, aunque el aislamiento de la misma hacia muy complicada la vida ahí, lo que provocó que muchos habitantes emigraran.
A partir de los años 70 y durante unos años, Pinyeres daba cobijo a aquellos que iban a cazar por esas zonas. Hoy en día, los descendientes de Pinyeres se reúnen el último domingo de agosto a celebrar el día de su fiesta.

Sensación rural

Muro de Bellos - Huesca


Enclavado en el Pirineo aragonés, en el municipio de Puertolas, se encuentra Muro de Bellos, un bonito pueblo de casas concéntricas colocadas estratégicamente para la defensa del pueblo.
La razón del abandono de este pueblo, con su bonita plaza e iglesia, es como en muchos otros pueblos la emigración de sus habitantes a ciudades o pueblos más grandes en busca de otro estilo de vida. No obstante, en este pueblo quedaron dos personas hasta 2002. Hoy en día es increíble pasear por sus calles, pero más si cabe las vistas que podemos observar desde Muro de Bellos.

Sensación rural