martes, 5 de septiembre de 2017

Eransus - Navarra

Lugar y antiguo señorío del valle y municipio de Egüés, en la Cuenca de Pamplona y Merindad de Sangüesa.
Contaba en 1366 con 2 fuegos labradores y los mismos, pero hidalgos, en 1427; eran 4 en 1553 y el doble en 1646. Sumaba 53 habitantes en 1786 y 61 en 1857. Tenía 67 hab en 1858, 75 en 1887, 62 en 1900, 61 en 1910, 56 en 1920, 62 en 1930, 55 en 1940, 59 en 1950, 65 en 1960, 28 en 1970 y 10 en 1981.
Antiguo lugar de señorío realengo que en 1280 debía 9 cahices 2 robos 1 cuartal de trigo, 23 cahices 1 robo 1 cuartal de cebada y avena y 34 galletas de vino en concepto de peca, 1 cahiz 3 robos y tres cuartales por “boal” y 8 sueldos y medio de “cena”. La princesa Leonor lo dio (1467) a Ojer de Egurbide. Santa María de Roncesvalles había poseído algunas heredades en su término a comienzos del siglo XIII.
Su historia principal es la del valle de Egüés; aunque por ser lugar de señorío Eransus tuvo peculiaridades administrativas hasta la primera mitad del siglo XIX. En 1802 lo gobernaban con todo el diputado del valle y un regidor elegido entre los vecinos de Eransus. En 1847 recibía el correo desde Pamplona y los niños acudían a la escuela de Elcano.

(Gran Enciclopedia de Navarra)

viernes, 1 de septiembre de 2017

Estación de Toledo

Pasearse por Toledo es como viajar en una máquina del tiempo y la historia de la ciudad en los dos últimos siglos está ligada al tren y a su estación ferroviaria hasta la actualidad, cuando en 2005 se inauguró la línea de alta velocidad que conecta con Madrid.
La histórica estación ferroviaria de Toledo celebra estos días el centenario del inicio de su construcción, ya que el 4 de marzo de 1914 comenzó a contruirse este edificio que ha visto pasar a millones de viajeros del tren por sus andenes a lo largo de estos cien años.
El edificio se construyó en los terrenos aledaños de una estación anterior, que siguió prestando servicio hasta que en abril de 1917 concluyeron las obras de la nueva terminal, aunque la estación se inauguró el año anterior.
Declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, desde 1991 e integrada en el Patrimonio Histórico Español, es obra del arquitecto Narciso Clavería, Marqués de Manila, quien redactó un proyecto cercano a los dos millones de pesetas para la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA).
De estilo neomudéjar, la estación de Toledo forma parte del acervo histórico y artístico de la ciudad como un claro ejemplo del rico legado patrimonial de la arquitectura ferroviaria española. A la izquierda hay una torre de reloj que imita los minaretes y campanarios de las iglesias.
Además, su amplio vestíbulo interior constituye en sí mismo un gran tesoro artístico y un rico escaparate de las artes decorativas a base de rejerías, yeserías, artesonados, vidrieras, cerámicas, mobiliario, lámparas o detalles de cantería. En este conjunto,destaca especialmente la taquilla, que presenta un forjado espectacular.
Esta obra arquitectónica fue reformada en el año 2005, con motivo de la puesta en servicio de la línea de Alta Velocidad Madrid-Toledo.
Testigo de estos cambios y del paso del tren tradicional al AVE es Francisco Javier del Moral Maldonado, hijo de ferroviario y trabajador de la estación desde el año 1988, que ha contado a ABC detalles del edificio y algunas anécdotas vividas a lo largo de estos años.
En su opinión, «la estación de Toledo es única», como le han trasladado numerosos viajeros durante todos estos años, pero critica que haya toledanos que desconocen la riqueza de este edificio y que no se promocione como un monumento más en las guías de la ciudad.
Incluso, cuenta que mucha gente no sabe que la estación es la única donde hay una capilla en la que todos los domingos dan misa y que anteriormente fue el despacho del rey Alfonso XIII cuando venía a la ciudad.
También recuerda que en la estación de Toledo se han rodado varias películas como «La caja 507», «Paquete exprés» o «La Novena Puerta» de Roman Polanski.
Francisco Javier del Moral recuerda con nostalgia sus primeros años en la estación y del tren tradicional y, aunque reconoce que «la llegada del AVE a Toledo fue todo un privilegio», la relación que mantienen ahora con los viajeros es más fría porque, a su juicio, «van con prisa y no se paran a disfrutar de un edificio como este».
De hecho, entre las muchas anécdotas que tiene este trabajador de sus muchos años en la estación de Toledo, destaca el día que salvó la vida a un pasajero al obligar al maquinista a parar el tren cuando esta persona comenzó a sentir los primeros síntomas de un infarto de miocardio y después llevarlo al hospital.
La estación de tren de Toledo seguirá siendo la puerta de entrada y salida de la ciudad para muchos viajeros, y este año con más motivo debido a la llegada de un gran número de turistas durante la conmemoración del IV Centenario de la muerte de El Greco.

(ABC)

Hospital del Santo Ángel o de la Barranca - Navacerrada

Desde la lejanía hasta engaña: con sus cuatro plantas todavía en pie, parece en plena forma. Un espejismo que se diluye cuando se pasa a su lado camino de la Barranca, en un entorno natural de gran valor, en la sierra de Guadarrama, a las faldas de la Bola del Mundo y La Maliciosa. El abandono, que ya dura más de 20 años, desde 1995, se hace patente: ventanas sin cristales que dejan ver habitaciones completamente vacías y una reja cerrada con candado para impedir el paso a los extraños.
El todavía imponente edificio fue construido en los años cuarenta como preventorio de tuberculosis, así siguió hasta los sesenta cuando se reconvirtió en un centro psiquiátrico. En 1995 fue cerrado y abandonado. Posteriormente hubo varios intentos de rehabilitación del sanatorio, entre ellas un intento de reconvertirlo en residencia de ancianos. Se encuentra en monte de utilidad pública y es propiedad del Ayuntamiento de Navacerrada.

jueves, 31 de agosto de 2017

Estación de Villarroya de la Sierra

Cuenta el libro de Kenneth M. Dobeson y que está siendo la base de toda esta serie que la estación de Villarroya era famosa por la calidad de su agua.
Desgraciadamente, de las aguadas y sus depósitos sólo quedan las bases de hormigón.
Al contrario que en la mayoría de los casos la estación está situada muy cerca de la población de la que toma el nombre.
Cuatro vías servían la estación: la general y la de sobrepaso (vías I y III) y las del muelle de carga (II y IV)
El edificio de viajeros está completamente destrozado tanto por fuera como por dentro. De las antiguas dependencias no han dejado ni las paredes.
Similares suerte han corrido la marquesina, la caseta de Vía y Obras y el almacén. Sin embargo, los aseos se mantienen muy dignamente.

(Esperando al tren)

miércoles, 30 de agosto de 2017

Estación de Mezquita-Vilavella

La estación de La Mezquita-Villavieja (en gallego: A Mezquita-Vilavella) es una estacion ferroviaria situada en la localidad de Villavieja en el municipio español de La Mezquita en la provincia de Orense, comunidad autónoma de Galicia. Desde el cierre de la línea Puebla de Sanabria-Ourense en los recortes del sector ferroviario producidos por el Gobierno en junio de 2013, esta estación no tiene servicios ferroviarios.
La estación fue objeto de una amplia restauración en el año 2009 dentro del plan "Estaciones" promovido por el Inorde de cara a convertir el recinto en un complejo turístico y residencial.
Cuenta con dos andenes, uno lateral y otro central, al que acceden dos vías. Los cambios de andén se realizan a nivel.

domingo, 27 de agosto de 2017

Hospital de leprosos Can Masdeu

Can Masdeu; esta masía fue construida en el siglo sobre los restos de una ruinas romanas.
A principios del siglo XX, pasa a ser un convento hasta que se convierte en hospital de leprosos.
En 1948 se cierra el hospital y se abandona el lugar.
Actualmente funciona una residencia y huerto ocupado por 25 personas que producen más del 80% de lo que consumen. Cocinan pan, hacen miel e incluso producen aceite. Esta situado en la zona de Collserola.
Los domingos el centro suele estar abierto para actividades relacionadas con la ecología.
Los antiguos propietarios han ganado los juicios de desalojo y el lugar esta pendiente de desahucio.
El terreno tiene una extensión de 16 hectáreas, una de ellas se usa como vivienda y huerta y en las 15 restantes hay un bosque de pino.

(Pueblos fantasmas de Cataluña)

Gallicant Arbolí

Gallicant es uno de los pueblos más antiguos de la Comarca del Priorat. Situado a las afueras del núcleo urbano de Arbolí.
Nació de un caserío llamado 'De Gallicant", y por este pasaba la antigua vía romana que conducía a Vich. Hay edificaciones datadas en 1720.
Desde las ruinas de Gallicant se ve todo el monte de Gallicant. es recomendable subir rodeando todo el monte.
Este pueblo se encuentra en ruinas y fue abandonado en los anos 50. Su población emigró principalmente al núcleo urbano de Arbolí

(Pueblos fantasmas de Cataluña)