martes, 25 de febrero de 2020

Pazo y Torre de Guimarei


Cercano al casco urbano de A Estrada, en San Xiao de Guimarei, se ubica una torre medieval que simboliza una de las construcciones más representativas de la localidad, la torre de Guimarei.
Esta torre, construida en el siglo XII, pudo haber estado implicada en las guerras irmandiñas, durante el siglo XV, dejándola en un estado de deterioro.
Adosado a ella están también las ruinas de un pazo-vivienda que data de XVII-XVIII.
La torre fue declarada Bien de Interés Cultural.

Convento de San Luis - San Vicente de la Barquera


Uno de los lugares más bellos de San Vicente de la Barquera (Cantabria) es precisamente aquel en el que se encuentran los restos del convento de San Luis. Las ruinas del templo del siglo XV con la frondosa vegetación que las rodea le otorgan un aspecto único. Todavía se conservan muchos de sus muros, además de ábsides y bóvedas, así como arcos góticos. Resulta curioso saber que en él se alojó Carlos I allá por el año 1517, tras haber llegado a España para su coronación.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Villalta (Burgos)

Villalta (Burgos) se encuentra junto a la carretera  CL 629, mantiene en pie su iglesia aunque está tapiada por peligro de derrumbe, solo tiene bien conservada una casa que además está habitada.

Pueblos abandonados o despoblados

Sanatorio de Cesuras - O Paxarón


Este sanatorio, de diseño modernista, se encuentra situado en la aldea de O Paraxón en el concello de Oza-Cesuras. 
Si no conocéis su historia, el edifico os transmitirá una sensación de misterio y terror. La función inicial de este edificio era la de actuar como un sanatorio para tuberculosos. Se decidió construir en este lugar debido a que su altitud y climatología se creían favorables para esta dolencia. Sin embargo, debido a la falta de fondos, en el año 1931 la obra se paralizó y el sanatorio nunca llegó a ejercer su función.

Gallego viajero

Ermita de San Bartolomé en Talarrubias


La ermita de San Bartolomé en Talarrubias, una localidad pacense perteneciente a la comarca de la Siberia. No es demasiado complicado acceder a este monumento, siempre respetando los sembrados y las labores agrícolas del terreno. La tipología y los orígenes de ambas ermitas son similares, de construcción en época medieval y ambas enajenadas a comienzos del S. XIX.
El edificio se sitúa en un enorme llano cultivado, y se hace visible por localizarse en una pequeña elevación del terreno. Se trata de una ermita escasamente documentada, de la que poca o ninguna información conseguimos encontrar.
Nos encontramos ante un edificio de planta centralizada con una sola nave, rematada con bóveda de crucería sobre dos arcos de medio punto y dos apuntados. A la nave principal se adosa un espacio anexo que haría las veces de sacristía. El acceso a la ermita está conformado por un arco apuntado franqueado por dos contrafuertes cilíndricos, elemento que lo aleja de la tipología común de las ermitas de la zona. A pocos metros de la portada quedan restos de otras estructuras cilíndricas que podrían corresponder a un atrio ya desaparecido.
Los materiales de construcción son principalmente el ladrillo y la mampostería, siendo reutilizadas ciertas losas y sillares de edificios anteriores, como un trozo de altar de origen romano adosado a la pared y encontrado en los años 80 durante unas excavaciones. El altar pertenecería al culto a Ceres y se encuentra actualmente en el museo provincial de Badajoz. En la zona de la ermita han sido hallados también restos de vestigios poblacionales correspondientes a épocas visigoda y romana.
El estado de la ermita es de ruina, sin ningún tipo de protección específica ni consolidación de la estructura. Buena parte del muro trasero del edificio se ha agrietado y derrumbado y las nervaduras de la bóveda se están viniendo progresivamente abajo.
La belleza y la importancia histórica de la ermita de San Bartolomé son innegables, por lo que es urgente una rápida intervención del edificio.

Arte en ruinas

domingo, 16 de febrero de 2020

LA ERMITA DE SAN BERTO - HINOJAL

A las afueras de Hinojal, al oeste del casco antiguo y desde mucho antes de la fundación del municipio se encuentra la Ermita de San Bartolomé o más conocida como de San Berto (diminutivo de San Roberto de Molestes, santo y monje benedictino fundador de la Orden monástica del Císter). Actualmente es propiedad del ayuntamiento hinojaliego y se encuentra en desuso religioso, en 2014 el templo fue restaurado tanto en su exterior como en su interior, incluyendo sus esgrafiados. Pero hasta 2014 se encontraba en estado de total abandono y era utilizado como almacén, presentaba graves problemas de conservación: sus esgrafiados se encontraban casi desaparecidos y el edificio presentaba serios riesgos de derrumbe.
Pocas noticias existen sobre el origen de esta particular ermita, se barajan dos hipótesis:
·  Que sea de origen templario por su estilo y por encontrarse situada en la Encomienda de Alconetar, la orden del temple la habría construido al estilo oriental, propio de las órdenes militares que habían nacido en Jerusalén.
·  Que el templo sea de origen musulmán, pero cristianizado y reformado por los Templarios, durante la segunda mitad del siglo XIII. Los monjes-guerreros del Temple habrían reconvertido un morabito o vivienda/panteón de algún eremita islámico en el actual templo, a favor de esta teoría está la presencia de varios enterramientos islámicos en las proximidades de la ermita.
El edificio hinojaliego presenta las características propias de los edificios religiosos templarios, con marcada austeridad y carácter militar, combina lo castrense con lo religioso. Tiene planta cuadrada y muros fabricados con lajas de pizarra, con cuatro contrafuertes del mismo material, uno por esquina respectivamente, y dos enmarcando la puerta de entrada. Sólo dos vanos se abren al exterior, dando lugar a un interior recio y austero donde sólo unos simples esgrafiados decoran las paredes. La extraña cúpula, de ladrillo, podría indicar, como hemos dicho anteriormente, que el edificio fuese erigido como el morabito de un eremita islámico.

Extremadura Misteriosa

Santuario de Fátima

Situado en la parroquia de San Xurxo de Asma (Chantada), a unos 600 de altitud, se encuentra el sueño inacabado de un cura llamado Emilio Eyre. Después de su paso por Portugal, y sorprendido por la historia de los «Milagros de Fátima«, este sacerdote, decidió construir un santuario dedicado a la virgen en esta localidad. El santuario comenzó a construirse en 1944 sobre los restos de un antiguo castro situado en el lugar de Centulle, pero, la falta de recursos, hizo que se paralizará su construcción en 1957.

Gallegos viajeros