domingo, 25 de agosto de 2019

Saraís-La Vall de Boí-Lleida


Sarais: aldea ubicada en la comarca de Ribagorza, Lleida.
El último censo data  de  1931 y se cuentan cuatro habitantes. No hay carretera para llegar al lugar,   únicamente existen senderos a los que  se accede desde el rio Noguera de Ter.   (Recorrido de más de una hora)
Aún hay restos de unas 10 casas y la iglesia consagrada a San Lorenzo.
El   pueblo   perteneció  al señorío de Erill.
Historia aparte merece la cruz de la iglesia, hay una novela " La creu de Sarais " escrita por Jordi Badia y Luis Gómez en el que se narra como esa cruz templaria ha pasado desapercibida a lo largo de los siglos y que fue un secreto mantenido durante mil años.

(Pueblos fantasmas de Cataluña)

San Vicente de Munilla

Quedó totalmente abandonado en los años sesenta debido a la emigración. Luego llegaron «okupas» que rehabilitaron algunas casas, y se creó una Asociación de Amigos de Munilla, que arregló otras. Destaca la iglesia de San Vicente (del XVI) y una ermita (restaurada) en lo alto del pueblo. Está situado en el Valle del Cidacos, conocido como el Valle de los Dinosaurios por las numerosas huellas de estos animales.

ABC

Hospital de la Marina - Guadarrama

En la sierra de Guadarrama existen varios hospitales y sanatorios abandonados, construidos a principios de los de los años 40  para erradicar la enfermedad de la tuberculosis, pero los avances médicos y las nuevas medicinas cambiaron de rumbo la manera de atacar esta enfermedad dejando a un lado aquellas moles de ladrillo y hormigón que hasta entonces ubicadas en plena sierra permitían respirar aire puro lejos de la contaminación. 
Construido en 1943  contaba con una superficie de 67.433 metros cuadrados, 5 edificios, 1 aparcamiento, 1 piscina, 2 bunkeres de la guerra civil y mas de 10.000 metros cuadrados construidos. En terrenos cedidos por el ayuntamiento de los Molinos en 1940, prácticamente al ser terminado fue re-acondicionado como clínica  neumonológica y utilizada por el ministerio de defensa como hospital militar especializado en enfermedades pulmonares desde 1947 hasta 1995, en que paso a dar servicio como clínica geriátrica para altos cargos de la marina debido su gran lujo y la calidad de sus instalaciones.
En el año 2002 y ya con el nuevo ejercito profesional y sin el gran numero de soldados de remplazo para atenderlo paso a tener mas personal de servicio que personas alojadas en él, y el ministerio de defensa decidió cerrar sus puertas, dejando el enorme complejo casi sin vigilancia con tan solo algunos edificios aún en uso para servicios del ayuntamiento como algún almacén para plaquetas y adoquines de la ciudad o como garaje para los camiones de limpieza urbana. 
El edificio al llegar resulta realmente escalofriante y mas si a esto le sumamos todas las historias de mendigos y ruidos o fantasmas que se pueden escuchar en el.  Yo mismo en mis visitas pude sentir varias experiencias un tanto raras que a pesar de no repetirse en todas la visitas, si fueron oídas por varias personas que me acompañaban. 
La primera "cosa" rara fue nada mas entrar al edificio principal, cruzamos el hall y nos dirigimos hacia el antiguo salón del comedor principal, justo debajo de donde se encontraban las escaleras principales, el edificio parecía temblar y caían pequeños cascotes de pintura que saltaba del techo, mientras se oían como si doscientas personas subieran a tropel por las escaleras, al principio tan solo creíamos que seria un grupo de 4 o 5 personas que nos habíamos encontrado antes, también merodeando el edificio y que nos dijeron  casi sin nosotros preguntar que eran de un club de pint ball que tenia alquilado el edificio y que no nos arrimaras a las ventanas pues iban a tirar muebles por los balcones. Pero tras unos segundos  de ruido y parecer que las escaleras se iban a venir a abajo, decidí recorrer los escasos 10 metros que separan el comedor de la escalera y poder ver que estaban haciendo allí, curiosamente según paso las puertas de madera que separan el hall del comedor el ruido ceso y al mirar por el hueco de la escalera nadie parecía haber pasado, ni ruido, ni señas de haber salido por la puerta que distaba a mas de 20 metros. 

(Abandonado y olvidado)

sábado, 24 de agosto de 2019

Ribera (Valdegovía, Álava, País Vasco)

Ribera (Valdegovía, Álava, País Vasco) es un pueblo español situado en el alto y recóndito valle de Valderejo. Se ubica a los pies de la agreste cornisa calcárea de la Sierra de Arcena, alcanzando una altitud media de 776 msnm, en pleno corazón del Parque Natural de Valderejo.
El acceso a Ribera se efectúa a través de la carretera que partiendo desde San Zadornil sigue dirección al pueblo de Villafría, para una vez alcanzado éste tomar el descendiente camino de piedra suelta que nos traslada hasta el deshabitado pueblo de Ribera, no sin antes deleitar nuestra vista con las placenteras y verdes praderas donde pasta el ganado.
Este pueblo está deshabitado.

Iglesia Parroquial de San Esteban: Encaramada sobre abrupta roca, a cuyos pies transitan las aguas del río Purón se alza la efigie del templo parroquial. La nave se construye con bóveda de cañón apuntada, cabecera recta con ventanal protogótico y espadaña románica a los pies de aquella. La portada, canes y capiteles recuerdan su origen románico.
En la cabecera del templo se encuentran pinturas murales de estilo gótico lineal apuntando motivos religiosos diversos.

Entorno
Cercano a la localidad de Ribera está el pueblo de Lalastra, donde se encuentra el centro de interpretación del Parque Natural de Valderejo, y no muy lejos está el interesante pueblo de Valpuesta.

Turismo en el País Vasco

Sanatorio Antituberculoso de Agramonte (Tarazona, Aragón)

El Sanatorio Antituberculoso de Agramonte (Tarazona, Aragón) es un antiguo preventorio situado en las faldas del monte Moncayo (provincia de Zaragoza).

Construcción
Sobre los años 1920 se quiso dar un impulso en la zona de Moncayo. Se intentó varias veces impulsar el proyecto, hasta que en 1927 por un Real Decreto se declaro a Moncayo Sitio Natural de Interés Nacional de la Dehesa del Moncayo.
En 1934, durante la Segunda República, en una orden ministerial, se cedieron al ayuntamiento de Tarazona unas 40 000 hectáreas de terreno para construir la Ciudad Montaña de Agramonte, en la que irían ubicados un sanatorio, un hotel y colonias escolares, aunque el proyecto se paralizó en la guerra y se retomó después de la misma tras varios intentos.
El primer edificio que se empezó a levantar fue el hotel. En aquella época el hotel-refugio tenía instalaciones de agua corriente, baños, calefacción y luz eléctrica. Poseía dos plantas, en la noble comedor y salón y en la segunda once habitaciones.

Guerra Civil y transformación en sanatorio
Al estallar la Guerra Civil el edificio se abandonó. En mayo de 1938, se inauguró el sanatorio anti tuberculosis en manos del ministro de Orden Público General Martínez Anido. En agosto llegaron al sanatorio las Hermanas de la Caridad de Santa Ana para formar el sanatorio de Agramonte junto con la ayuda de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y La Rioja, que contrataba enfermeras. El sanatorio daba servicio a quienes no podían pagarse el tratamiento, ya que en esa época no lo cubría la Seguridad Social. En un principio solo se trataba a mujeres y niños, aunque más tarde empezaron a tratar también a hombres.
En esa época se fue agrandando con dos pabellones, en los que la construcción es más humilde, con suelo hidráulico, no tan lujosa como la entrada principal del sanatorio, donde iba a estar ubicado el hotel, que tiene los suelos de mármol.[cita requerida]

Cierre
El sanatorio cerró el 30 de septiembre de 1978 ya que la tuberculosis entraba ya en la Seguridad Social. Desde entonces ha estado en abandono y actualmente se encuentra en estado de ruina y frecuentado por vándalos.​ También visitan el edificio en la actualidad amantes de la parapsicología y de lo paranormal.

Wikipedia 

Ordovés, Huesca



Ordovés pertenece al municipio de Sabiñánigo, en la provincia de Huesca.

jueves, 22 de agosto de 2019

San Martín de Rubiales

Siendo de cuarta categoría, sólo contaba junto a la general con una vía de sobrepaso y otra de muelle con báscula. 
Años después se añadieron una vía de playa y otra de carga para un silo del S.N.P.A. 
En este momento la estación está habitada, por lo que el estado es bueno y como curiosidad podemos ver que el reloj (con esferas aunque no originales) está vigilado por una pequeña cámara de vídeo. 
Además su propietario ha restaurado algunas antiguas señales, ha dispuesto un pequeño merendero y utiliza el edificio de los servicios como leñera. 
El almacén (abandonado) está abierto, por lo que podemos echar un vistazo a su interior aunque éste se encuentra vacío. 

Esperando al tren