martes, 1 de noviembre de 2016

Bellidas - Madrid

Bellidas, al igual que las poblaciones que lo rodean tiene una fecha de fundación desconocida, pero parece demostrada su repoblación tras la Reconquista por ganaderos de Buitrago.
Si bien inicialmente se formó como un pueblo independiente con alcaldía propia, posteriormente fué agregado a Piñuecar durante el siglo XVI. Su economía se basaba en la ganadería ovina, bovina y caballar y la agricultura de los cereales y la patata  principalmente.
En el siglo XVII te produjo una crisis generalizada en la comarca, que llevó a la desaparición definitiva de otros núcleos como Ventosillas y al despoblamiento acusado de los demás pueblos. En Bellidas se pasa entonces de cuatro familias a una sola. Este pueblo se mantuvo con un único vecino hasta 1936. Hoy en día sigue en pie y por temporadas esta ocupada una casa privada llamada caserío de Bellidas, con su huerta y pozo. El resto de las edificaciones se encuentran actualmente derruidas, habiendo sido semi-engullidas por la vegetación circundante, formando asi un singular entorno.
Antiguo paso obligado para los viajeros que transitaban entre Pinuécar y Aoslos, aun conserva una hermosa pasarela, formada por tres grandes lastras de piedra, que permiten el paso de su arroyo.

(Floredo)

lunes, 31 de octubre de 2016

Tamayo - Burgos

La localidad de Tamayo se alza al pie de la sierra de Oña, sobre un terreno inclinado y rocoso que contribuye a la bella estampa de su caserío, en el que predominan robustas construcciones de piedra de aspecto medieval.
De hecho, los primeros documentos conocidos sobre el pueblo se remontan al siglo XI, cuando mantenía su independencia frente a Oña, que llegaría a ser una ciudad muy poderosa gracias a las propiedades atesoradas por el importante monasterio de San Salvador.
Esa competencia ha durado diez siglos, pero finalmente parece haberse zanjado a favor del más fuerte, ya que en los años sesenta la falta de luz y agua corriente empujaron a los vecinos de Tamayo a buscar sustento en otras poblaciones, principalmente en la cercana Oña, mejor equipada.
Ahora solo algunos lugareños se acercan a Tamayo de vez en cuando, atienden las huertas e incluso han construido viviendas de ladrillo a las afueras del pueblo, pero el centro de la localidad es un triste conjunto de construcciones arruinadas y calles desdibujadas por la vegetación.
La mayor parte de los edificios datan de los siglos XIV y XV, al igual que la iglesia, que exhibe un hermoso blasón en uno de sus muros. Un camino conduce al cementerio, en lo alto del pueblo y, un poco más arriba, las desnudas paredes de unas torres medievales quedan como única huella de un pasado sin duda más pujante.


(Pilar Alonso y Alberto Gil)

As Veigas - Asturias

Situada en la región de los Oscos, en el límite con Lugo, fue poblado por los ligures llegados de Italia. La aldea, muy bien conservada, es hoy centro de turismo rural. 
Destaca su iglesia (solo se abre una vez al año, el día de la fiesta en julio). 
Los alrededores son bosques de robles, castaños y avellanos, al lado del río Cabreira, y las casas son típicas, de piedra con tejado de pizarra.

(ABC)

domingo, 30 de octubre de 2016

Eterna - Burgos

Eterna es una localidad y una Entidad Local Menor situadas en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España), comarca de Montes de Oca , partido judicial de Briviesca, ayuntamiento de Belorado.

Geografía
En el centro de los Montes de Ayago, en la vertiente mediterránea de la Sierra de la Demanda, valle del río Redecilla afluente del Tirón por su margen izquierda. Junto a las localidades de Avellanosa de Rioja, San Cristóbal del Monte y Espinosa del Monte . En el límte con La Rioja.

Historia
Antiguo municipio de Castilla la Vieja en el Belorado, en el Censo de 1842 contaba con 12 hogares y 51 vecinos. Entre el Censo de 1857 y el anterior, crece el término del municipio porque incorpora a Avellanosa de Rioja. Entre el Censo de 1981 y el anterior, desaparece porque se integra en el municipio de Belorado.

Parroquia
Iglesia de San Esteban , dependiente de la parroquia de Belorado en el Arcipestrazgo de Oca-Tirón, diócesis de Burgos.

Según los últimos datos conocidos, su población había descendido de casi 300 habitantes en 1920 a menos de 15 en la actualidad

(Wikipedia)

Gondriz - Lugo

El río Louzara, que transcurre por un estrecho valle sepultado bajo una mata de helechos, nogales y castaños, bordea pequeños pueblos antes de verter sus aguas en el Lor, afluente del Sil. El carácter recóndito del valle ha marginado las localidades ribereñas, que han perdido la mayor parte de su población. Es el caso de Gondriz, cuyo caserío asoma en una pequeña elevación, separada del río por un tupido bosque.

Pupitres de madera
La calle principal es un sendero que transcurre entre robustas edificaciones de piedra oscura, con tejados de pizarra, entre las que destaca la escuela, donde aún son visibles algunos pupitres de madera. En un extremo de la población se alza la iglesia, bien conservada y con una sencilla espadaña que sostiene dos campanas. Junto al templo, el cuidado cementerio permite constatar que los escasos vecinos que aún frecuentan el pueblo mantienen las sepulturas en buen estado.
A la salida del pueblo, una bifurcación conduce hasta el cauce del Louzara, en cuyo margen se alza un hermoso molino que atendía las necesidades de toda la zona.
Además del molino y la ferrería, este núcleo incluye también algunas viviendas de piedra y una hermosa casona, con una galería de madera de un azul muy desvaído por el paso del tiempo. Junto al molino el río fluye inmutable, ajeno al silencio que se ha apoderado de Gondriz.

(Pilar Alonso y Alberto Gil)

sábado, 29 de octubre de 2016

Fuensanta - Albacete

Fuensanta (Albacete), otro caso interesante pueblos abandonados cuyas ruinas nos dan a conocer un pasado de esplendor y bullicio, donde sus calles estaban llenas de movimiento, y cuya vida se articulaba en torno a un lugar de trabajo. El caso de los Pueblos Mineros es muy representativo de este tipo de poblados hoy ruinosos, que surgían en torno a una Mina y que gozaban de importancia hasta que la mina se cerraba o agotaba, lo cual suponía la sentencia de muerte para los mismos.

(Fuente: Jesús Hay)

Acebo - Orense

La localidad de Pombar, un recoleto núcleo rural que forma parte de la Ribera Sagrada orensana, ha sido uno de los destinos de la población que vivía en Acebo, un mínimo caserío de ocho casas emplazado en un paraje solo accesible a pie. La pista que lleva al caserío, tras pasar junto a un viejo molino y bordear un pasillo de hileras de árboles y muros de piedra, transita por un paisaje severo, cubierto de matorral y avivado únicamente por el sonido de los cencerros y los mugidos de las reses que pastan alrededor.
La soledad del lugar apenas deja entrever que estuvo habitado desde tiempos prehistóricos, como acredita la cercanía de las mamoas de A Moura, una forma de enterramiento muy extendida en toda la comarca. La misma aldea de Acebo estuvo habitada hasta hace veinte años por una población que vivía de la ganadería y explotaba un molino harinero al que acudían los lugareños del término. Los restos de aquel molino y de un horno comunal de hacer pan, apenas son visibles junto a un breve regato que pasa por las inmediaciones, en una zona cubierta de castaños. El resto del pueblo tan solo son algunas casas dispersas cuyas paredes de granito se confunden con las piedras nacedizas que salpican el terreno.

Amuletos contra las meigas
Las construcciones, hechas con grandes piedras berroqueñas y cubiertas de teja, conservan sólidos dinteles en puertas y ventanas y exhiben aún restos de los antiguos corrales, hoy invadidos por la hojarasca. En algunos casos los desnudos muros son el único testimonio visible de las viviendas y, en otros, las construcciones parecen haber prolongado su vida convertidas en cuadras y almacenes de aperos. Sobre una puerta descolorida, una simple herradura sirve como ingenuo amuleto protector frente a la amenaza de las meigas.

(Pilar Alonso y Alberto Gil)